Este miércoles, la Comisión Europea publicó un informe en el que acusa de “falta de voluntad política” a los Estados miembros de la Unión Europea en relación con el tema de los refugiados; el plan de reubicación ha fracasado, según se puede leer, debido a este principal factor. Mientras, propone una serie de medidas relacionadas con el acuerdo entre la UE y Turquía para intercambiarse refugiados, logrado la semana pasada.

Una de estas medidas es un tope máximo de refugiados que la UE acogerá desde Turquía: 72,000. Con esto, se busca que los países miembros reciban voluntariamente a más refugiados. La cifra se queda corta: Según datos del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, Acnur, son más de 140,000 personas las que han llegado este año por mar a territorio europeo.

“La falta de voluntad política de los Estados miembros ha sido el factor más importante en la ralentización del proceso”, reconoce abiertamente la CE en un comunicado, en el que admite que esto pone en peligro la capacidad del programa para convertirse en una alternativa a las rutas irregulares y peligrosas.

Así, del total de 160,000 solicitantes de asilo que la UE se comprometió el año pasado a distribuir entre los Estados miembros desde Grecia e Italia, solo 937 personas han llegado a realizar ese viaje (569 desde Grecia y 368 desde Italia).

Bruselas pide que los Veintiocho actúen “urgentemente” y acojan al menos a 5,600 refugiados al mes si quieren cumplir los compromisos adquiridos.

Mientras, los refugiados siguen llegando a las costas europeas. Solo esta semana, la Guardia Costera italiana ha rescatado a más de 2,400 personas del mar Mediterráneo, en su intento desesperado por llegar a sus costas.

El bloqueo de la ruta de los Balcanes debido al cierre de las fronteras de media docena de países ha tenido como consecuencia que los inmigrantes, en su mayoría sirios, busquen alternativas. La ruta italiana es la segunda más usada, y a ese país habían llegado, desde el 1 de enero hasta la semana pasada, más de 9,400 personas.