Más de 400 representantes de organizaciones no gubernamentales de 26 países de América Latina y el Caribe debaten sobre la manera de lograr un crecimiento sostenible en la región, poniendo especial énfasis en las nuevas tecnologías y en la mejora del sistema fiscal.

Los participantes en la XVI Reunión Anual entre el Grupo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la sociedad civil, que se celebra entre hoy y mañana en Santo Domingo, abordan nuevas soluciones para la aplicación de políticas innovadoras para mejorar la vida de sus habitantes y las generaciones futuras.

Una de las claves es encontrar fórmulas para que el sistema tributario de la región sea más justo y eficiente, de manera que haya más recursos disponibles para financiar programas vitales de desarrollo.

En este ámbito, se celebra una "Ideathon" un encuentro de colaboración abierto y dirigido a estimular a los participantes para llegar a soluciones innovadoras que mejoren el desempeño fiscal de la región con el propósito de impulsar la recaudación de impuestos con el fin de facilitar la financiación de proyectos de desarrollo.

En este sentido, el vicepresidente del BID para los países y presidente del encuentro, el brasileño Alexandre Meira da Rosa, destacó la importancia de los que "los gobiernos puedan recaudar impuestos de forma justa".

"Es clave, de lo contrario no pueden invertir" en proyectos de desarrollo, y "hay mucho por hacer en la capacidad de recaudación tributaria. Los países podrían cobrar mejor estos tributos sin necesidad de cobrar más", dijo en declaraciones a la prensa.

El programa también incluye un examen en profundidad de las necesarias políticas de mitigación y adaptación para hacer frente a los efectos del cambio climático, lo que representa un gran reto para muchas economías de la región que dependen de la producción agrícola y el turismo y que son altamente vulnerables a los cambios extremos en los patrones climáticos.

Meira da Rosa opinó que, junto al fiscal, el principal reto de la región es "la sostenibilidad ambiental, asegurar que nuestras playas sigan como están, o asegurar que haya acceso a agua", y recomendó hacer un uso más eficiente de la energía, como prioridad a aplicar en este ámbito, "por ejemplo, dando subsidios, pero a quien realmente los necesita".

En cuanto al uso de carbón como fuente de energía, señaló que "es importante que los países diversifiquen sus fuentes de energía, privilegiando las que tengan menor costo", pero no tendiendo solo al aspecto financiero," hay que mirar también los costos ambientales".

"El BID decidió hace años no financiar más plantas de carbón, basándose en la sostenibilidad ambiental, pero las plantas modernas de última generación, son muy eficientes y contaminan menos que el diesel, apuntó.

Otros temas de la agenda de estos dos días son el sexo y la violencia, y las graves repercusiones que la alta tasa de muertes por accidentes de tránsito tiene sobre los sistemas de salud pública de los distintos países de la región.

El BID es una de las mayores fuentes de financiación para el desarrollo en la región desde su fundación en 1959. Con frecuencia se reúne con las ONG y otros representantes de la sociedad civil a través de las oficinas de representación en sus 26 países miembros de la región y, como parte de ese intercambio continuo de ideas, se organiza una reunión de toda la región cada año.

Además de préstamos, donaciones y garantías, el BID lleva a cabo investigaciones de vanguardia para ofrecer soluciones innovadoras y sostenibles a los problemas más acuciantes de nuestra región.