La familia Guzmán, con 130 mil tareas dentro del Parque Nacional de Valle Nuevo, Constanza, defendió la legitimidad de su propiedad sobre esos terrenos, adquiridos en 1956 por el ingeniero José Delio Guzmán Domínguez, y criticó la forma en que el Ministerio de Medio Ambiente ha limitado el uso de esas tierras para fines de cultivos.

Las familias descendientes de Guzmán Domínguez resaltan en un documento público que sus derechos de propiedad anteceden la declaración de Valle Nuevo como área vedada (1961) y como reserva científica (1983), por lo que cuestionan la forma en que la gestión de Francisco Domínguez Brito ha emprendido la recuperación ecológica de esa zona.

“Como no se nos ha pagado, seguimos siendo propietarios y como tales pedimos el respeto que la Constitución nos confiere; no podemos festinar los procedimientos legales, ya que por encima de la Constitución no prevalece ninguna Ley”.

En el texto detallan que su antecesor dirigió como ingeniero la construcción entre 1953 y 1958 de una de las dos etapas (27 kilómetros) de la carretera Antonio Duvergé, que comunica las poblaciones de San José de Ocoa y Constanza.

“Es así que en el año 1956, José Delio Guzmán Domínguez recibe como pago propiedades situadas en el área de Valle Nuevo y se le transfieren los títulos de propiedad a su nombre”, recuerdan, y también traen a colación que su padre y abuelo, como dirigente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), fue perseguido en 1970, víctima de un atentado en el que murió uno de sus hijos.

Por tanto, critican declaraciones recientes en las que se habla de que la zona está ocupada por “presuntos dueños”, término que califican de “malicioso”.

En septiembre pasado, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales anunció un plan de rescate del Parque Nacional de Valle Nuevo y  otorgó un plazo de 120 días a los productores que ocupan esta área protegida para su salida definitiva de la zona montañosa de Constanza.
El plan incluye la supresión total de todas las actividades agrícolas y prohíbe introducir semillas, fertilizantes, insumos y vehículos de motor.

Apoyan la conservación

La familia Guzmán sostuvo que siempre ha apoyado y apoya  las medidas que sean necesarias para convertir el Parque Nacional de Valle Nuevo en un área protegida de gestión integral, pero insistió en la legalidad de su propiedad dentro del área, producto “del trabajo digno” de su antecesor.

“Como propietarios de aproximadamente 130,000 tareas, el terreno dedicado al cultivo de rubros agrícolas en nuestra propiedad ha sido reducido a solo la mínima parte, constituyendo un 0.11 % del total, siempre de acuerdo a un plan de manejo aprobado por las autoridades competentes”.
Citaron como ejemplo la Fundación José Delio Guzmán que “colabora de manera entusiasta con los objetivos del Parque Nacional de Valle Nuevo”.

La página web de la institución, www.fundacionjdg.org, muestra las bellezas de esas tierras y sostiene que “el nombre de la familia Guzmán ha sido sinónimo de Valle Nuevo por más de 50 años. Desde los años cincuenta la familia ha propulsado proyectos diferentes e innovadores en esta zona, incluyendo la construcción de la primera carretera desde Bonao hasta Valle Nuevo, la creación de una industria maderera, el desarrollo de una de las primeras plantaciones de flores en el país y la creación del eco-lodge Villa Pajón.

“Queremos aclarar y aclaramos, que no somos invasores ni propietarios posteriores a ninguna de las declaraciones de Zona Vedada, Reserva Científica o un Parque Nacional; sino que somos los legítimos propietarios de una porción comprendida dentro de los límites de Valle Nuevo, que hasta el momento no ha recibido el previo pago que establece la Constitución”, concluye la familia.