Moradores de la parte montañosa de Padre Las Casas invitaron al ministro de Educación Andrés Navarro a visitar las escuelas de la zona para que vea “con sus propios ojos” las condiciones miserables en que operan y acogen a sus alumnos.

“Las condiciones en que reciben clases nuestros hijos en las escuelas son miserables debido a que las plantas físicas, casi todas hechas de tablas y de zinc, están muy deterioradas, a que no hay maestros ni escuelas suficientes, a que los alumnos tienen que caminar grandes distancias por la escasez de centros, y a que los caminos que conducen a los centros están completamente inservibles”, indicaron en una carta dirigida al funcionario.

Según reportan, en esa franja de la Cordillera Central, ubicada entre Padre Las Casas y Constanza, hay 13 escuelas que trabajan en casitas de madera, siete de ellas en capillas prestadas por la Iglesia católica, y ninguna funciona en condiciones normales.

“Aquí, señor ministro, hay maestros y maestras durmiendo en el suelo y escuelas que no tienen ni baño, y hace tiempo que la cantidad de alumnos superó la capacidad de las instalaciones para alojarlos. En muchos de los centros los maestros tienen que suspender la docencia desde que cae un agua.”

La carta está suscrita por Nicadil Navarro Sánchez, del Distrito Municipal Las Lagunas; Pedro de los Santos Aybar; Gajo de Monte; Genaro Soto de León, Botoncillo; René Delgado; Las Cañitas; Felito de la Cruz, El Gramazo; Genaro de los Santos, Los Auqueyes; y Librada Delgado, de Los Vallecitos.

Además, Crucito de los Santos Ramírez, de El Limón; Antonia Ferreras, Fundo Viejo; José Dolores García, Las Lajas; Francisco Delgado, El Chocho; Aníbal de los Santos, El Tetero; Hilario de los Santos, Los Rodríguez, Yorely de los Santos Delgado y y Hermógenes Ferreras, El Palero, entre otros.

El pasado domingo 13 de marzo de este año, las familias de esas comunidades unieron sus voces y sus manos para decirle al Gobierno, a través de una cadena humana, que ellos también existen; que aparte de escuelas, tampoco tienen caminos adecuados para desarrollar sus actividades ni centros de salud a dónde ir cuando se enferman. Hace ya siete meses de este reclamo.

Una “revolución educativa” que todavía no ha favorecido a los niños de la cordillera Central

Los firmantes expresaron que las escuelas de la zona no se han beneficiado de las acciones que dicen las autoridades que impulsan. “Vemos que actualmente la educación es una prioridad del Gobierno y que hay una ‘revolución educativa’ en marcha, pero a nuestra zona nada de eso ha llegado. Aquí lo único que tenemos son escuelas olvidadas, plantas físicas inservibles, escasez de maestros y ausencia total de útiles y materiales educativos”, observaron.

Los habitantes de la cordillera Central dijeron que sin el apoyo de las autoridades será difícil mejorar la educación de sus hijos.

“Sabemos del interés que usted ha manifestado de tener contacto directo con las escuelas y con la comunidad educativa, por lo que nos gustaría contar con el honor de su presencia en estas comunidades montañosas para que conozca esta realidad y nos ayude a cambiarla.”

Y añadieron: “Queremos que usted venga (a las escuelas de la cordillera Central) como Ministro y que venga como Maestro y vea lo que le duele a una familia ver a sus hijos abandonar los estudios porque las escuelas no tienen cursos suficientes, y cuando se llega al límite, ya no hay para dónde ir”.
“Venga, Señor Ministro y ayúdenos a salir adelante, que nosotros, aunque somos pobres, también somos dominicanos”, concluye la misiva.

En Santiago y Santo Domingo Este también esperan las promesas del Ministerio de Educación
En el municipio Navarrete, provincia Santiago, también permanecen a la espera de las autoridades de educación. Este miércoles, la Asociación de Profesores inició un paro de docencia en 30 escuelas por 72 horas en demanda de que concluyan la construcción de cinco centros de estudios.

Los alumnos de la escuela primaria de La Laguna de Cenoví (municipio Monción) viven una situación similar.

A finales de agosto los maestros de esta institución paralizaron sus labores hasta que el Ministerio de Educación reinicie la edificación de un nuevo plantel en esta localidad.

En El Almirante, de Santo Domingo Este los reclamos van en la misma dirección. El pasado 23 de agosto profesores y estudiantes de Escuela Básica y de Adultos Enriquillo exigieron al Gobierno que termine la construcción de este recinto, iniciada hace ocho años.