El subdirector del Hospital Francisco Moscoso Puello sostiene que el Estado descuida el protocolo de atención al dengue.  

El galeno Manuel Quiñonez reveló este miércoles que en ese dispensario no solo está recibiendo casos de dengue, sino que esta enfermedad se está manifestando en combinación con paludismo o leptospirosis.

El médico reconoció que el hecho de que no se haya aplicado un protocolo de vigilancia permanente contra la enfermedad es el culpable de que el virus haya llegado a niveles trascendentales apenas en la semana 36 de este año, con 66 fallecimientos.

“Somos una  nación donde los temas de dengue son endémicos, se ven a lo largo de todo el año, y es en esta época donde se agudizan y el médico lo sabe; pero solo se piensa en la enfermedad cuando ya estamos en crisis, cuando han muerto más de lo esperado o cuando la prensa empieza a hacerse eco de las estadísticas, y eso no debe ser”, criticó el funcionario.

62 casos
Según el boletín interno de ese  centro de salud, hasta el momento allí se han recibido 62 casos, 11 de ellos esta semana, con un total de tres muertos y uno por confirmar.

“Los casos de dengue mezclado con leptospirosis y paludismo solo han sido dos en este dispensario, sin decesos. Entre las bajas están una adolescente de 15 años que llegó con un cuadro ya de gravedad al dispensario, una niña de tres años que fue atendida con un cuadro de fiebre, que murió días después en el Centro Médico Central”, detalló Quiñones.

Según el galeno, los pacientes han muerto “porque no se hizo lo que se tenía que hacer” y culpa al sistema sanitario del país de no cumplir con la formalidad para la atención del dengue, cuando en la República Dominicana ese virus es endémico.

“Debe haber una campaña permanente de promoción de salud y prevención de las enfermedades producidas por vectores, a fin de educar a las personas sobre su origen y posible desarrollo y manifestaciones para que todos estén enterados de que un solo vaso de agua acumulada puede generar miles de muertes. Entiendo que no hay una educación constante ni para la población ni para los médicos” deploró el galeno.

Existe un procotolo para definir el diagnóstico y tratar el dengue, que depende del estado que presente el paciente.

Cuidado con los síntomas

Aunque el paciente se presente al hospital con un cuadro de fiebre, a veces el hemograma no define la presencia del virus del dengue en las primeras 48 horas, por lo que podría confundirse con simples síntomas de gripe, y posteriormente descuidarse al punto de que la persona afectada se desmejora y ya es tarde para tratarse,

“Los días más peligrosos del dengue son del tercero al quinto, que es donde la enfermedad se ha incubado y podría convertirse en un dengue hemorrágico. A veces las personas creen que por las características están lidiando con indicios de resfriado, y cuando llegan al hospital ya no hay mucho tiempo para actuar”, lamentó el doctor Manuel Quiñones.

Según la Organización Panamericana de la salud los protocolos de prevención del dengue en los países donde se presenta la enfermedad deben tener como objetivos principales mantener actualizada la información sobre morbilidad tanto por dengue, como la frecuencia de casos de dengue grave. 

Además, conservar actualizada la información sobre mortalidad por la enfermedad, predecir la aparición de brotes o epidemias en áreas altamente receptivas e identificar factores de riesgo y orientar la definición de intervenciones, así como promover la prevención y educación profesional.
Según reportes internacionales, República Dominicana es el país americano con mayor índice de mortalidad en relación con la cantidad de habitantes.

 

Fases del dengue

1-Fase Febril: Se ubica entre los primeros dos  a siete días; se desarrolla fiebre alta y repentina, acompañada de enrojecimiento facial, irritación, dolor corporal generalizado, dolor de cabeza y dolor retro-ocular.

2-Fase crítica: Por lo general aparece de tres a siete días de la enfermedad, cuando la fiebre empieza a desaparecer y la temperatura desciende a 37.5 grados o menos. Aquí, el paciente puede aumentar la permeabilidad capilar paralelamente con los niveles del hematócrito, y cae en un caso con signos de alarma.

3-Fase de recuperación: Cuando el paciente sobrevive a la fase crítica (que dura entre 48 y 72 horas), pasa a esta fase, donde hay una mejoría del estado general, se recupera el apetito, mejoran los síntomas gastrointestinales, se estabiliza el estado hemodinámico y se incrementa la diuresis.