Sendas exclusivas de The New York Times y Fox denunciaron hoy una supuesta connivencia del Ejército con los abusos sexuales a menores de edad practicados por sus aliados en Afganistán.

Según la noticia difundida este lunes por Fox, el Ejército ha decidido expulsar a un veterano militar del cuerpo especial de los Boinas Verdes por su actuación en 2011, cuando encontrándose en Afganistán empujó a un policía afgano acusado de violar a un menor y golpear a la madre cuando esta denunció lo ocurrido.

De acuerdo con el citado medio, el Boina Verde, Charles Martland, conoció los actos del policía (entrenado y armado por EE.UU. para luchar contra los talibanes), ante lo que salió a su encuentro y se enfrentó a él, llegando a empujarlo.

Aunque Martland, condecorado en varias ocasiones por sus acciones en el frente de batalla, fue castigado por el Ejército poco después de producirse los hechos, no ha sido hasta ahora (cuatro años después) cuando se ha decidido su expulsión de las Fuerzas Armadas.

También hoy The New York Times dedicó un duro editorial a esta cuestión, tras el artículo publicado por el diario neoyorquino unas horas antes en el que denunció un caso similar.

"Los incidentes de acoso sexual a niños descritos por militares estadounidenses que sirvieron en Afganistán son repugnantes. Niños gritando por la noche al ser atacados por policías afganos. Tres o cuatro hombres afganos sorprendidos en el suelo de una base militar con niños entre ellos presumiblemente para juegos sexuales", indicó el diario.

El rotativo añadió que es "igual de ofensivo" que los soldados de EE.UU. que querían intervenir "no pudieran" y que sus superiores les ordenaran "ignorar comportamientos abusivos por parte de sus aliados afganos y mirar hacia otro lado porque es su cultura".

En una información publicada el domingo, The New York Times contó la historia de Gregory Buckley, un soldado fallecido en un ataque en Afganistán en 2012 que antes de morir denunció en una llamada a su padre que podía oír cómo los policías afganos abusaban sexualmente de niños a los que llevaban a su base.

"Por la noche los podemos oír gritar, pero no nos permiten hacer nada al respecto", dijo Buckley a su padre, según contó este al rotativo neoyorquino.

Las revelaciones de The New York Times y Fox han desatado la polémica en EE.UU., hasta el extremo que la Casa Blanca se declaró hoy "muy preocupada" por la seguridad de los niños afganos.

El Pentágono, por su parte, se defendió asegurando que jamás ha tenido una política que emplace a los militares "a ignorar los abusos contra los derechos humanos", aunque en un comunicado enviado a Fox News, un portavoz de las fuerzas estadounidenses en Afganistán indicó que no se exige a los soldados informar sobre casos de abusos a menores.