El pueblo dominicano puede considerarse complacido. Tras la solicitud de perdón que hiciera el presidente de la República a la Organización de los Estados Americanos (OEA), por la intervención militar de 1965, el desagravio está hecho.

Mediante la Declaración de Desagravio sobre la República Dominicana, aprobada con el número AG/CG/ 7/16, la OEA pidió perdón al pueblo.

No obstante, para reconocidos historiadores, la mayor repercusión de esta decisión es simbólica, debido a que los daños que se causaron ya están arraigados en la memoria de los dominicanos.

Raymundo González, asesor histórico del Archivo General de la Nación, manifestó a Metro que este es un tema simbólico, sin embargo, lo considera como “un hecho significativo”.

“Es una reparación moral que no tiene efectos legales, ya que son hechos que están en la historia, pero repara moralmente una herida para el prestigio de la institución en relación con el pueblo dominicano, al mismo tiempo que, al hacerse la solicitud por parte de República Dominicana, se está enviando un mensaje de que el Estado dominicano se siente en capacidad de perdonar”, explicó González, quien calificó los puntos de esta resolución como una “reconciliación del Estado dominicano con la organización de Estados Americanos”.

“El daño ya está hecho”

Para el historiador Filiberto Cruz Sánchez, esta decisión también representa una repercusión simbólica, porque se produce más de 50 años después de que la OEA legalizara la invasión militar norteamericana en Santo Domingo.

“Históricamente es simbólica porque el daño está hecho y ya no se podrá remediar con pedido de excusas, perdón o desagravio. Los daños materiales y las perdidas en vidas humanas son irrecuperables, por tanto las implicaciones que pudiera tener en el presente es un reconocimiento”, aseveró Cruz Sánchez.

El historiador entiende que sería imposible que exista un resarcimiento para los familiares de las víctimas de la invasión, porque habría que determinar exactamente cuántos murieron; “así que pedir eso no creo que tenga ninguna posibilidad de éxito, no le veo ningún sentido”, destaca.

Sin embargo manifiesta que es muy importante que la OEA haya reconocido ese error, y dijo esperar que este organismo no valide otras invasiones militares a países hermanos, “eso es lo que uno espera, que sea un escenario de debate democrático, pero sin la influencia de ningún país en particular”.

Respuesta a EEUU sobre el futuro

Filiberto Cruz Sánchez coincide en su planteamiento con el consejo de Estados Unidos acerca de mirar al futuro, no obstante afirma que no podemos olvidar el pasado, como propusiera, el pasado miércoles, la secretaria de Estado adjunta para Latinoamérica, Mari Carmen Aponte, durante la finalización de la 46ta Asamblea General de la OEA.

“Lamentablemente, ese episodio no se puede olvidar y lo importante es que no se repita, porque Estados Unidos acostumbra a usar estas organizaciones para justificar lo injustificable”, aclaró Cruz Sánchez.

Agregó que “es cierto que no podemos vivir en el pasado, pero tenemos que estar en alerta constante de manera que nuestros pueblos puedan seguir su futuro, sin la injerencia de estos imperios que hemos padecido históricamente”.

Gobierno está conforme

El Gobierno dominicano recibió con alegría la declaración de desagravio de la OEA hacia el país, “por el dolor que causó a los dominicanos” la intervención militar estadounidense de 1965.

De su lado, el canciller, Andrés Navarro, también aseguró que se “cierra una herida” con la aprobación de una declaración de desagravio a República Dominicana.

Recordó que han pasado 51 años de la intervención y año tras año el pueblo dominicano recuerda con “mucha tristeza” el papel que cumplió la OEA en el país, por lo cual destacó que tiene mucho más significado que la OEA haga un reconocimiento de ese rol, en nuestro territorio.