La situación económica y política de Brasil ha ocasionado el aumento a la desaprobación del gobierno de Dilma Rousseff.

A menos de un año de su reelección, el gobierno brasileño alcanzó el peor índice de desaprobación, esto según una encuesta realizada por el Instituto Brasileño de Investigación (Ibope) y la Confederación Nacional de la Industria (CNI), publicada recientemente.

De acuerdo con la encuesta, el 69 por ciento de los cuestionados consideran el mandato de la presidenta es malo o pésimo.

Un 20 por ciento califica a la administración brasileña de regular y un 10 por ciento como bueno o muy bueno. Este porcentaje ha sido el más alto desde hace 27 años que existe la encuesta CNI-Ibope.

El 90 por ciento de los participantes creen que la razón de la situación en Brasil tiene que ver con los impuestos, seguidos de el tipo de interés con un 89 por ciento, la salud un 84 por ciento y la lucha contra la inflación con un 83 por ciento.

La evaluación de los datos revela que la caída de la popularidad que enfrenta, Dilma Rousseff en su segundo mandato es mayor que la registrada por los expresidentes Luiz Inácio Lula da Silva.