Los drones ya se han apoderado de nuestros cielos y ahora están a punto de hacerlo con el agua: diseñadores están creando naves no tripuladas de producción masiva orientadas a explorar nuestros lagos, mares y océanos no solo en el nombre de la recreación y la ciencia, sino que también con fines militares y de seguridad. Aunque muchos vehículos autónomos acuáticos se encuentran todavía en fase de prototipo, los observadores predicen un enorme potencial para esta tecnología.

En los últimos meses se han producido decenas de proyectos de desarrollo de drones o “vehículos submarinos no tripulados”, dirigidos a la exploración del mar. Los océanos del mundo representan el 70% de la superficie del planeta Tierra y aún hoy sabemos menos del 5% de la misma, lo que representa menos de lo que sabemos sobre la superficie de la luna. Ahí ra-dica la utilidad de los drones submarinos. “En la actualidad la gran mayoría de nuestros océanos están sin explorar, y sin robots submarinos sería imposible explorarlos”, dice Yogesh Girdhar, investigador del Instituto Oceanográfico Woods Hole en Massachusetts y especialista en robótica marina.

Además de la exploración de los océanos, los drones marinos tienen el potencial de ser utilizados por los científicos para estudiar la vida acuática. Las marinas mundiales podrían ocuparlos para supervisar las actividades marinas. Comercialmente se pueden utilizar para inspeccionar tuberías o cables submarinos. Los gobiernos pueden usarlos para evaluar las poblaciones de peces, así como utilizarlos para gestionar sus pesquerías. Estos dispositivos también pueden ser modelados para operaciones de búsqueda y salvamento de aviones y barcos naufragados en el mar.

Aunque los expertos coinciden en que los drones marinos tienen un enorme potencial, los desarrolladores reconocen que estas tecnologías se enfrentan a retos importantes, incluso mayores a los relacionados con drones de funcionamiento aéreos. “El océano es un lugar difícil para cualquier tipo de dron submarino. La comunicación inalámbrica es muy difícil, especialmente a larga distancia. Un GPS tradicional no funciona. La presión es tremenda a gran profundidad, y la visibilidad disminuye rápidamente. Hay limitaciones muy diferentes en comparación con los drones aéreos”, dijo Sampriti Bhattacharyya, fundador de Hydroswarm, una empresa de Estados Unidos que está desarrollando un grupo de drones para cartografía de los fondos marinos que va a “construir Google Maps para el océano”.

Con los drones acuáticos aún en sus etapas iniciales, algunas voces e instituciones han destacado su posible uso militar, como es el caso de drones utilizados por EE.UU. para destruir un objetivo de por control remoto. Recientemente, un informe publicado por el New York Times reveló que, de acuerdo con informes de inteligencia de Estados Unidos, Rusia está construyendo un dron no tripulado submarino capaz de transportar un arma nuclear pequeña, táctica, para usar contra los puertos o zonas costeras. Mientras tanto, se informa que la Marina de los EE.UU. desplegará drones submarinos a finales de este año.

El posible uso de drones bajo el agua con fines militares ha hecho saltar las alarmas incluso dentro de las Naciones Unidas; un artículo reciente publicado por el Instituto de las Naciones Unidas para la Investigación sobre el Desarme (UNIDIR, por sus siglas en inglés) advierte que los robots submarinos autónomos podrían causar accidentes mortales e incluso nuevos conflictos armados. “El despliegue de un sistema altamente autónomo fuera del alcance de la comunicación y fuera de un conflicto activo podría conducir a un ataque accidental o colisión con un objeto militar de otro país. Aunque el objeto podría ser un objetivo legítimo en tiempos de guerra, un ataque no deseado en tiempo de paz o en un período de tensión po-dría desencadenar represalias, escalamientos e incitar a un conflicto más amplio”, dice el informe de la Unidir.

A pesar del riesgo potencial del uso militar de los drones marinos, los especialistas insisten en que estos vehículos representan un gran avance para la humanidad en términos de exploración marítima y hasta la creación de una cartografía de los océanos del mundo. Desarrolladores incluso consideran que este mercado será rentable en los próximos años. “La robótica submarina crecerá rápidamente a un mercado de miles de millones de dólares en los próximos años. Al igual que los drones aéreos, veremos una inrrupción en el mercado de drones subacuáticos”, dijo Bhattacharyya.

Cuatro drones que navegarán a través de nuestros océanos

1.- Eve

El Eve, o Vehículo Elipsoidal de Exploración, es un robot del tamaño de una calabaza que es capaz de escanear grandes áreas del océano, así como de monitorear la contaminación de derrames de petróleo. La empresa estadounidense detrás del dispositivo, Hydroswarm, planea comercializar el producto.

2.- Trident

Los drones submarinos de bajo coste, amigables con el consumidor, tienen una gran demanda siendo que este delicado dispositivo desarrollado por la firma de San Francisco, OpenROV, superó por 16 veces su objetivo de financiación en Kickstarter. El Trident tiene una velocidad máxima de dos metros por segundo, y puede descender a una profundidad máxima de 100 metros. Desde US$799.

3.- The Flimmer

¿Por qué no construir un modelo que vuele y nade? El Laboratorio de Investigación Naval de EE.UU. está desarrollando precisamente eso en el programa “Flimmer” (la suma de las palabras en inglés Flying-Swimmer). El prototipo chapotea en un lugar de agua, sumergiéndose para entonces a nadar hacia un objetivo.

4.- High-speed drone boat

La Marina Real británica está equipando a sus rígidos botes inflables (RIB; por sus siglas en inglés) con tecnología que los transforma en “buques fantasma”. Los vehículos no tripulados de alta velocidad, son capaces de llevar a cabo misiones de vigilancia de 12 horas de forma autónoma, sin necesidad de personal humano a bordo.

P & R con Giovanni Indiveri, Vicepresidente de la Federación Internacional de Control Automático

“El mayor desafío para los drones acuáticos es la comunicación”

¿Cuál es el estado actual de la tecnología de los drones submarinos y robots marinos?

Hay básicamente cuatro tipos de robots marinos: naves autónomas superficiales (ASC; por sus siglas en inglés), vehículos submarinos autónomos (AUV; por sus siglas en inglés), vehículos operados a control remoto (ROV; por sus siglas en inglés) y planeadores submarinos. Todos los robots marinos y submarinos se pueden explotar en un gran conjunto de aplicaciones civiles, pero también son relevantes dentro del sector militar.

¿Cuáles son los mayores retos para este tipo de drones?

En comparación con otros tipos de robots como los autómatas de aire, tierra y del espacio, el mayor desafío para robots submarinos es quizá la navegación y la comunicación. Navegación se refiere a la evaluación de la posición, la “actitud y la velocidad de un robot. La navegación submarina es un reto muy grande sobre todo porque las señales electromagnéticas no se propagan en el agua como en el aire: como resultado, las tecnologías de navegación como el GPS no estarían disponibles. Señales subacuáticas se transmiten de manera más eficiente a través de la acústica. En efecto, hay sistemas de navegación bajo el agua que de alguna manera se asemejan a los GPS de aire a través de la acústica (LBL, USBL), pero es una tecnología mucho más compleja.

Del mismo modo, la ausencia de comunicaciones de radiofrecuencia a grandes distancias genera grandes retos en robótica submarina.

¿Podría el uso de este tipo de drones crear algún peligro para el medio ambiente?

En principio, sí: podría haber peligros, como siempre, en el diseño de sistemas autónomos. Sin embargo, en comparación con otros dominios de esta tecnología como robots aéreos, espaciales o terrestres, los sistemas marinos normalmente se mueven a velocidades más bajas, por lo tanto, el riesgo de dañar a otros barcos sería bajo, en particular, para los robots de tamaño más pequeño.

Las tecnologías de prevención de obstáculos (en su mayoría sobre la base de los sonares acústicos) son también bastante avanzados. Así que el riesgo de impacto se podría mantener bastante bajo.

En general, creo que el peligro relacionado con el uso de robots marinos es considerablemente inferior a la de otros tipos de vehículos autónomos.

Por el contrario, a menudo el uso de robots bajo el agua remplaza las tareas del buceador. De hecho, el uso de un vehículo bajo el agua en lugar de un buzo humano tiene el potencial de reducir los enormes riesgos que los buzos enfrentan en entornos difíciles bajo el agua.

En cuanto a los riesgos para el medio ambiente, teniendo en cuenta la tecnología actual, no creo que haya grandes problemas ambientales relacionados con el uso de robots marinos.

¿Qué nos depara el futuro para los drones subacuáticos?

“Estoy seguro de que en el futuro seremos testigos de un creciente uso de robots marinos. Particularmente para la exploración del océano profundo y sus operaciones, así como para múltiples aplicaciones de robot en las que grandes equipos de vehículos operarían en cooperación para el seguimiento de las tareas que no son alcanzables con un sistema de un solo vehículo.