La columnista de Metro Holanda, Ebru Umar, fue detenida en Kusadasi (Turquía) la noche del sábado. La razón: insultar al presidente Erdogan en Twitter (#fuckerdogan). Después de una noche tras las rejas y la comparecencia de ayer por la mañana, quedó libre. Metro conversó con la holandesa con raíces turcas.

¿Qué pasó, precisamente?
Me fui a la cama temprano la noche del sábado en mi segunda casa en Kusadasi, porque yo estaría volando de regreso a Holanda el domingo en la mañana. Alguien llamó a la puerta. Pensé que era mi vecino para despedirse, pero había dos policías. Me llevaron con ellos a la estación de policía en Kusadasi para algunos trámites y luego nos fuimos a un pequeño pueblo a 20 kilómetros de allí. Yo no quería eso, pero resultó que era un buen lugar.

¿Te trataron bien?
Sí, había gente muy amable que no sabía lo enfadada que estaba cuando fui arrestada. Creo que les gusté. Conversé toda la noche con un hombre simpático de unos cincuenta años que nunca había salido de Turquía. Todos los policías en la estación me dijeron que las cosas no eran tan malas como parecían. Turquía se está volviendo más y más como Europa Occidental, por lo que no tienes que preocuparte, me dijeron. Bueno, lo hice.

Estás libre ahora. ¿Qué pasó?
El domingo por la mañana fui trasladada a un hospital. Ellos verifican a todas las personas detenidas en Turquía en el hospital, para comprobar que no seas víctima de abuso. Alguien del Departamento de Justicia tomó mi declaración y me dijo que estaba detenida porque yo había insultado a Erdogan. Después de eso, fuimos donde el juez. Lo que ellos no entienden es que yo escribo en mi Twitter para Holanda, y no para Turquía. En Turquía no está permitido insultar a Erdogan. Según ellos, no puedo decir las cosas que dije en Turquía. Pero si hubiese querido llegar a los turcos con mis tuits, habría tuiteado en turco. Lo hice en holandés, por lo que era para los holandeses. Traté de explicar que “fuck” no sólo significa tener relaciones sexuales, pero en holandés lo usamos como sinónimo de “irse al infierno” también.

¿Por qué no te puedes ir de Turquía?
Mientras yo no pruebe que trabajo en Holanda, no estoy autorizada a salir. Estamos trabajando en eso.

¿Hablaste con el ministro-presidente, Mark Rutte?
Sí, me llamó justo después de que fui puesta en libertad. Él hizo lo que pudo y realmente aprecio eso.

Hay un montón de personas que están celebrando tu detención.
Estoy muy feliz de que esas personas estén celebrando. Ahora sabemos quiénes son los traidores de los Países Bajos. Estas son personas que disfrutan de nuestra libertad, pero no quieren que los demás tengan la misma libertad. Ellos viven en un país, pero su mente está en otro país. Pero sólo están en ese otro país dos semanas al año y creen que es el paraíso. Turquía es fantástico, cuando mantienes la boca cerrada.

¿Ahora piensas dos veces antes de publicar algo en Twitter o escribir una columna?
¡No lo creo!

¿Qué viene ahora?
Trato de reír y me voy a ir de vacaciones durante cinco días. Voy a volver muy bronceada, supongo. Pero, ¿sabes?, mis padres lloraban. Eso fue lo peor.