Bangkok se encuentra en alerta máxima después de que un segundo artefacto haya hecho explosión en un muelle de la ciudad sin que nadie resultara herido. La segunda detonación llegó un día después de que una bomba haya explosionado en un concurrido cruce de calles en pleno centro de la capital de Tailandia, resultando muertas al menos 19 personas e hiriendo a otras 120.

En las últimas horas aparecieron imágenes filmadas por las cámaras de seguridad del lugar que muestran a un hombre dejando un bolso en el área, por lo que se ha convertido en el principal sospechoso del ataque. Mientras ningún grupo terrorista se ha adjudicado la autoría del ataque, Zachary Abuza, experto del Centro de Análisis del Sudeste Asiático, una consultora de temas políticos y de seguridad, explica a nuestro medio quiénes podrían posiblemente estar detrás de estos hechos.

Hay sospechas de que la Insurgencia del Sur de Tailandia es responsable del ataque.
- Ha habido una insurgencia secesionista de la etnia malaya en el sur de Tailandia desde hace 12 años. Más de seis mil 400 personas han sido asesinadas y otras 11 mil heridas desde 2004. Se ha localizado principalmente en el extremo austral del país, dominado por los malayos, y es la zona desde donde provienen los insurgentes. Solo ha sido asesinado un occidental. Los separatistas quieren un estado propio, o una mucho menos significante devolución política de Tailandia, que es un estado muy centralizado, incluso más desde el Golpe de Estado de los militares, en mayo de 2014.

¿Es posible que ellos hayan llevado a cabo el ataque del lunes pasado?
- Sí. A ellos se les vincula regularmente con atentados explosivos en masa contra objetivos civiles, en promedio 14 por mes, pero nunca son cubiertos por los medios occidentales. Su meta podría ser presionar al gobierno militar para negociar, algo a lo que ellos son reacios.

¿Podría el ataque haberse llevado a cabo por capas del mismo gobierno tailandés?

- Es poco probable que el gobierno haya realizado esto. Ellos nunca atacarían ni a objetivos religiosos ni al sector turístico. La economía está en mala situación, y han perdido mucha legitimidad popular, incluyendo de aquellos quienes en un principio los apoyaron a pesar de los malos manejos de la economía. De todas formas, tienen control pleno de otros aspectos como para seguir manteniendo el poder.

¿Y qué hay de Al-Qaeda y del llamado Estado Islámico?
- ISIS es una posibilidad. Puede que hayan estado atentos a la rendición de los uigures el mes pasado. Alrededor de 600 asiáticos están en Iraq y en Siria con el Estado Islámico, y han formado su propia división de guerrilleros. Aunque no hay ciudadanos tailandeses reconocidos en la agrupación, si es que los hubiera, podrían autorreconocerse como malayos. Muchos asiáticos del sudeste que se han unido a Isis se han radicalizado en línea, y podrían inspirarse en la brutalidad de ISIS. Este fue un artefacto explosivo artesanal bien sofisticado, que estaba puesto en un santuario hindú-budista, y en el que las víctimas fueron civiles no musulmanes.

¿Podrían otros grupos de la región ser responsables?
- Es posible que el ataque fuera perpetrado por insurgentes del sur, operando fuera de la línea de comando, simplemente frustrados con el ritmo y el alcance de la insurgencia, que después de 12 años de lucha no han conseguido lo que buscan. Pueden estar inspirados en el fenómeno ISIS, grupo cuyo atributo es ser propenso a la violencia.

¿Cuál es el real impacto del ataque?
- El impacto real será económico. En Occidente se supo poco del atentado con bomba de abril de 2015 en Koh Samui. Este ataque al corazón de Bangkok tendrá un gran impacto en el turismo, que atrae a 25 millones de personas por año durante la temporada alta. La economía tailandesa está flaqueando.

¿Qué se viene?
- Tenemos que dejar que la investigación siga su curso. Temo por que el gobierno militar politice la investigación, como ocurrió con lo de Koh Samui en abril pasado. Pero claramente, el gobierno va a usar este ataque para incrementar sus poderes.