La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) informó ayer que dispuso el cobro del Impuesto Sobre la Renta  a los dividendos o utilidades pagadas por parte de las empresas de zonas francas a sus accionistas a partir de este mes de octubre.

En una nota de prensa en su portal web DGII, indicó que la medida pone en vigencia la disposición de la Ley 253-12 sobre el Fortalecimiento de la Capacidad Recaudatoria del Estado para la Sostenibilidad Fiscal y el Desarrollo Sostenible, de fecha 9 de noviembre de 2012 “pero que no era observada por los accionistas”.

La referida Ley estableció que la medida debía entrar en vigencia una vez que cualquier país signatario del Acuerdo de Libre Comercio suscrito entre Estados Unidos de América y los países del Mercado Común Centroamericano (DR-CAFTA) haya aprobado un impuesto de la misma naturaleza como se indica el párrafo III del Artículo 308 del Código Tributario.

Como El Salvador y Honduras, signatarios del citado acuerdo ya aprobaron impuestos de la misma naturaleza a partir del 2013. Por tanto, DGII está en la obligación tributaria se hace exigible a las empresas de zonas francas acogidas a la Ley Núm. 8-90.

Según la DGII, las empresas de zonas francas deberán declarar, retener e ingresar a la Administración Tributaria el diez por ciento (10 %) del monto pagado o acreditado mediante el formulario de Declaración Jurada y/o Pago de otras Retenciones y Retribuciones Complementarias (IR-17), a más tardar el día diez del mes posterior al que fue acreditado o pagado. Dicho monto constituirá un pago único y definitivo del Impuesto sobre la Renta (ISR) del beneficiario por concepto de este ingreso.

“El hecho de que los accionistas de Zonas Francas no paguen el impuesto a los dividendos a pesar de estar gravados por ley y a pesar de que la mayoría de los inversionistas extranjeros deben pagar en sus respectivos países, es algo tan absurdo que no merece comentarios”, dijo Magín Díaz, director general de Impuestos Internos durante en un encuentro en la Cámara Americana de Comercio, donde presentó una especie de diagnóstico de la situación actual del Sistema Tributario Dominicano, el que calificó de inequitativo, ineficiente e insuficiente.