Durante las dos primeras semanas de diciembre las redes sociales han estado adornadas con fotos de peticiones de mano, despedidas de soltera, matrimonios y lunas de miel.

Parece que la alegría de la fecha, sumada a los ingresos extras de esta época, resultan sumamente atractivos para aquellas parejas que han decidido unir sus vidas.

Los matrimonios, que de antemano suelen ser eventos de detalles, pueden generar, así como entusiasmo, momentos de mucha tensión y preocupación, sobre todo por el aspecto económico; sin embargo, según la experiencia de los casados, será un evento en el que siempre valdrá la pena invertir.

En República Dominicana la mayoría de matrimonios se registran en diciembre. De acuerdo con la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), en 2014 (año en el que se efectuaron 47 mil 235 bodas) se casaron seis mil 146 parejas en el mes 12; a esta cifra, le siguen las de enero y marzo, cuatro mil 702 y cuatro mil 82, respectivamente.

Para Katherine Polanco y Michael Liriano, novios durante cuatro años, los preparativos de boda han sido motivo de júbilo. Empezaron a prepararse desde hace un año y, según la novia, no han tenido que desquitar su estrés con nadie.

Polanco reconoce las dificultades de casarse en diciembre; sin embargo, destaca que, “es una ventaja porque si tienes familiares en el exterior o fuera de la ciudad, como ya están de vacaciones, se les hace más fácil trasladarse y acompañarte”.

La planificadora de bodas, o “wedding planner”, Ilsia Reyes dice que los mejores meses para casarse son marzo, octubre y noviembre. Resalta que ante las altas demandas que conllevan las fiestas navideñas, los costos aumentan de manera considerable.

En este mes, “una boda sencilla, con el local poniéndolo los novios, ronda entre los 100 mil y 150 mil pesos”, resalta la experta.

“Ahora bien, si la boda es en diciembre y apartas en agosto, puedes encontrar paquetes de hasta 100 mil pesos”, explica Reyes, quien advierte que el último mes, en términos de costos, no es la opción más factible, a diferencia de fechas como marzo, octubre y noviembre. 

En definitiva, cada pareja decidirá cuándo casarse teniendo bien en claro de cuánto dispone y qué significa para los novios el mes seleccionado.