La doctora Cristina López dictó la conferencia “Trastornos del Neurodesarrollo”, como parte de las actividades científicas del Club de la Epilepsia, la actividad relva a cabo o en el restaurante Scherzade contó  con el respaldo de los Laboratorio Abbott

La expositora señaló que se entiende por atención temprana el conjunto de intervenciones, dirigidas a la población infantil de 0-6 años, a la familia y al entorno, que tienen por objetivo dar respuesta lo más pronto posible a las necesidades transitorias o permanentes que presentan los niños con trastornos en su desarrollo o que tienen el riesgo de padecerlos.

Estas intervenciones, que deben considerar la globalidad del niño, han de ser planificadas por un equipo de profesionales de orientación interdisciplinar o transdisciplinar.’ El equipo interdisciplinar se compone de diversos profesionales de distintas disciplinas, en el que existe un espacio formal para compartir la información. Las decisiones se toman a partir de ella y se tienen objetivos comunes. 

Se refirió la expositora a cuáles deben ser los profesionales que deben componer el equipo; sin embargo, la mayoría de equipos cuenta con la participación de psicólogos, psicopedagogos, logopedas, fisioterapeutas, psicomotricistas y neuropediatras.

Los equipos de atención temprana (AT) se basan casi siempre en un modelo de intervención autónomo, puesto que en su mayoría no están vinculados a centros hospitalarios o universitarios. Los pacientes pueden ser derivados por cualquier profesional (pediatras, psicólogos, educadores, neurólogos, etc.) a partir de la constatación o sospecha de un déficit en el desarrollo cognitivo, social o motor.

Independientemente de su eficacia, la AT responde a una demanda básica derivada de la identificación de un trastorno del neurodesarrollo. Ante cualquier alteración del estado de salud, por el motivo que sea, se genera una fuerte y comprensible presión para actuar lo más pronto posible.

Ello contribuye a disminuir la fuerte ansiedad derivada del problema y permite abrir esperanzadoras expectativas de mejoría. En el caso de un trastorno del neurodesarrollo, la AT tiene como primer efecto reducir el estrés familiar ante la fuerte incertidumbre sobre el futuro de un hijo.

Posiblemente dicha repercusión justificaría por sí misma la intervención, siempre y cuando ésta no generara otros problemas en el entorno familiar. Pero al margen de estos efectos inespecíficos, existen fuertes argumentos a favor de la eficacia terapéutica de la AT. La base teórica de la AT se sustenta en la existencia de períodos críticos para el aprendizaje.