Esta semana, el proceso de juicio político o “impeachment" contra la presidenta brasileña, Dilma Rouseff, marcará uno de los capítulos más importantes de la historia política de ese país sudamericano.

Desde el lunes 25 de abril, el Senado brasileño conformó la comisión especial que analizará el proceso de destitución de la presidenta. Esta es una deliberación que podría quitarle el cargo en pocas semanas.

La comisión de 21 senadores celebró este martes 26 de abril su primera reunión, donde se eligió como presidente y relator de la misma a los senadores Raimundo Lira (PMDB-PB) y Antonio Anastasia (PSDB-MG).

Ahora la comisión tendrá hasta 10 días hábiles para llegar a una conclusión que pasará al pleno del Senado.

En caso de que la mayoría de los senadores apoye la decisión en una votación prevista para mediados de mayo, Rousseff tendrá que dejar el cargo.

Esto tendrá lugar durante 180 días, mientras se desarrolla el juicio político.

Para ese momento, quien asumiría el poder sería el actual vicepresidente, Michel Temer, acusado por la propia Rousseff de haberla traicionado, además de conspirar en su contra para quedarse con el “puesto”.