Los pilotos franceses que agarraron desprevenidos a los organismos de seguridad dominicanos, Pascal Fauret y Bruno Odos, no actuaron solos.

Tenían de su lado a un diputado y un criminólogo francés perito en seguridad aeronáutica, quienes idearon un plan para que el escape fuera lo que es hoy: una historia de película.

El político francés Aymeric Chauprade y Christophe Naudin no solo “se conocen desde hace mucho tiempo”, sino que también coinciden en una misma idea: para ellos “los dos pilotos son inocentes”.

Este planteamiento fue lo que movió la estrategia que organizaron Naudin y Chauprade en lo que ellos llamaron “La cena en la ciudad” que tuvieron en el hotel “Embajador”, según declaraciones ofrecidas este jueves a la cadena de televisión alemana RTL.

“Una creencia no es una prueba. Son exmilitares que han servido a Francia con una excelente hoja de servicios. No hay razón para poner su familia en peligro al participar en el tráfico de drogas.

Tenemos mil razones para creer en su inocencia”, subrayó el diputado, quien hasta hoy confirmó su participación en la fuga, convencido de la rectitud de su intención.

Ambos combinaron sus virtudes. El primero propuso la idea, el segundo pensó en cómo ejecutarla.

“Trabajamos en pareja. La idea era montar dos equipos separados: uno en República Dominicana para la filtración tierra-mar y otro para el regreso a Francia.

Yo era el líder del equipo uno y Christophe del equipo dos. Formamos nuestros equipos por separado, para evitar dar detalles y conservar la operación sellada”, detalló Chauprade.

Unos “donantes generosos” financiaron la huida de los dos pilotos, que según Naudin, costó unos 100 mil euros.

Chauprade coincide con el portavoz del Gobierno francés Stéphane Le Foll, al decir que “Francia no tiene nada que ver con lo que ha sucedido”.

Tras la fuga de los pilotos los dos ideólogos se encargaron junto con sus respectivos equipos, no solo de gestionar su movilidad para salir de República Dominica y para su llegada a Francia, sino también que tuvieran recargados sus celulares para cualquier necesidad telefónica que se les pudiera presentar.