Brian Nussbaum habló con Metro.

Brian Nussbaum habló con Metro.

Al menos 34 personas se reportaron muertas tras una serie de explosiones en el aeropuerto internacional de Zaventem y la estación de metro Maelbeek en Bruselas este martes 22 de marzo.

Los ataques se producen cuatro días después de que Salah Abdeslam, el principal sospechoso del ataque terrorista yihadista en París el 13 de noviembre el año pasado, fuera detenido en el área de Molenbeek de la capital belga. Horas más tarde, el grupo islámico asumió la autoría del hecho. Brian Nussbaum, experto en temas de terrorismo, le entrega a Metro sus comentarios sobre los devastadores ataques.


¿Por qué ha sido atacada Bruselas?

Parece –aunque es importante tener en cuenta que todavía es temprano para que la evidencia pueda corroborar esto– que esta es la obra de una célula operativa que tenía vínculos con Abdeslam. Dado su reciente detención el viernes pasado, ataques que habían estado en una etapa de planificación bien podrían haber sido acelerados en respuesta a su detención, y hay temor que ello aceleraría la puesta en marcha de una célula más amplia o ciertos asociados suyos.

Este efecto es una preocupación común entre las fuerzas de seguridad y cumplimiento de la ley, y una de las razones de que a menudo supervisen a los sospechosos en lugar de arrestarlos inmediatamente.

¿Por qué no hay puntos de control en la entrada al aeropuerto internacional de Zaventem?

La extensión de la seguridad y vigilancia en torno a objetivos sensibles a veces es una buena idea, pero tiene ventajas y desventajas reales en términos de costo, conveniencia y facilidad de administración del personal de seguridad.

A menudo, simplemente mueve el perímetro hacia el exterior, ampliando el área que necesita ser monitoreada, y mueve los espacios de reunión desprotegidos lejos de la masa crítica de personal de seguridad. Tradicionalmente, la seguridad de los aeropuertos ha movido este perímetro inseguro hacia las vías de entrada de los aeropuertos de hoy, una parte de los aeropuertos que hemos visto en la mira de los atacantes desde Los Ángeles en 2002 y 2013, a Glasgow en 2007 y ahora Bruselas en 2016.

¿Son los puntos de control una necesidad?

Los puntos de control pueden ser necesarios, aunque por lo general son más valiosos para el control de masas y la seguridad pública tradicional que para la lucha contra el terrorismo. Dicho esto, en zonas de alto riesgo o de alto riesgo para objetivos, pueden ser muy valiosos. Vimos durante los ataques de París que los puestos de control en el estadio de fútbol dieron lugar a ataques suicidas menos mortales que lo que se habrían producido si el ataque se hubiese cometido dentro.

¿Se debería cambiar la política migratoria de Europa?

Creo que no hay duda de que este ataque  cambiará –como lo hizo el de París– la retórica en torno a la cuestión de los refugiados sirios en Europa. Esto, a pesar del hecho de que, si bien muchos de los atacantes en ambos casos habían sido combatientes extranjeros en Siria, han sido abrumadoramente ciudadanos europeos de primera y segunda generación y no parte de cualquier flujo de migrantes, como lo que está sucediendo hoy en día.

Sin embargo, pese a los limitados vínculos entre estos atacantes y dichas poblaciones de refugiados, es probable que eso no pare a aquellos que tienen fuertes posiciones preexistentes contra la inmigración y los que tienen miedo de nuevos ataques terroristas por la fusión de ambos problemas.

Muy bien podría haber algún riesgo de aumento de la movilidad de los terroristas en grandes flujos de refugiados, pero esa cuestión parece relativamente menor en comparación con la necesidad humanitaria y la importancia de la UE y la comunidad mundial de ayudar a las personas que huyen de la barbarie del régimen de Asad e ISIS.

Hay preocupaciones de seguridad reales, pero como en todas partes en las políticas públicas esas preocupaciones deben sopesarse frente a una serie de cuestiones, costos, valores y necesidades.