El procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, destacó hoy la necesidad de modificar la ley sobre drogas, para que el consumo de estupefacientes se considere como un problema de Salud Pública, y al consumidor como un enfermo que necesita ayuda profesional.

Para Domínguez Brito, lo oportuno en el caso de consumo de drogas, sería "reorientar nuestra legislación y, en consecuencia, nuestras políticas para que el consumo sea visto más bien como una enfermedad, como un problema de salud pública", dijo.

Antes de participar una misa por el aniversario de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), el procurador opinó que la ley 58-88 sobre drogas debe ser reforzada para que las penas contra el narcotráfico sean más drásticas, y que delitos como el tráfico de cocaína conlleven penas de 30 años de prisión.

"En muchas ocasiones hemos visto gente con 50 kilos condenados a solo 8 o 10 años, porque la ley no permite, en algunos casos, que se les ponga más, y eso se debe cambiar. Es fundamental que se lleven a 30 años, no solo los casos ilícitos sino, también, los otros casos de grandes tráficos", consideró.

El procurador también señaló la importancia de que se condene severamente a todas las autoridades que puedan ser partícipes en actos delictivos "porque hay que fortalecer todo".

Asimismo, el funcionario indicó que se deben invertir recursos en la prevención del consumo para evitar que los niños y adolescentes caigan en este flagelo.

Por su parte, el presidente de la DNCD, mayor general Julio César Souffront Velázquez, resaltó los avances que lleva a cabo el cuerpo antidroga en su labor para hacer más eficaz la persecución contra el narcotráfico y lavado de activos.