El ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Francisco Domínguez Brito, mostró su preocupación por la supervivencia humana ante las amenazas del cambio climático, en especial ante situaciones como las que enfrenta estos días la región norte del país.

Domínguez Brito agregó, durante su intervención en la 22 Conferencia de las Partes de la Convención de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP22), que se celebra en Marruecos, que "las amenazas en estos días cobran mayor crudeza para los dominicanos, al saber que mientras estamos aquí, en la zona norte de mi país, miles y miles de ciudadanos se encuentran desplazados por las intensas lluvias que han ocurrido en una temporada que no es común".

Enfatizó sobre el drama que viven decenas de familias que han quedado sin hogares y que tanto la agricultura como las infraestructuras han sufrido serios daños, muchos de los cuales pudieran evitarse si guardáramos más respeto por el medio ambiente y cuidáramos más nuestro entorno.

Además, aprovechó para hacer un llamado a la comunidad internacional a prestar mayor atención y ayuda a Haití.

"República Dominicana tiene serias amenazas como consecuencia del cambio climático, pero este era el momento para hacer un llamado por Haití", dijo el ministro, según un comunicado difundido por Medio Ambiente.

Relató que producto de la explotación maderera durante la época de la colonia y luego la tala para leña y carbón, hoy día la cobertura boscosa en Haití no alcanza el 3 % de su superficie.

"Juntos debemos ayudar para que en este país hermano (Haití), la gente cocine con estufas y no con leña o carbón, que ampliemos su capa boscosa para que el agua retorne a los ríos y llene de vida a sus campos", precisó.

Domínguez Brito solicitó a la conferencia, "en nombre de la hermandad más solidaria esa acción tan hermosa que caracteriza a los seres humanos, que velemos por la isla de Santo Domingo o Saint Domingue, trabajemos muy duro por Haití, demos un poco de esperanza a un valiente y luchador pueblo como el haitiano que tanto lo necesita".

El ministro también agregó que el cambio climático traerá sequías: "Y en Haití personas podrían morir de sed. Pero también vendrán más tormentas y con ello más muertes".

Dijo, según la información, que Haití es considerada una de las zonas más vulnerables del planeta, por lo que es necesario que "la comunidad internacional asuma el reto y la responsabilidad de ayudarnos a trabajar por nuestro hermano país... Haití, el país más pobre del hemisferio occidental. Una tierra perseguida por la tragedia y las catástrofes naturales".

Recordó que en 2004 miles de personas fueron arrancadas por las lluvias bruscamente de sus humildes viviendas en las comunidades fronterizas de Fonds Verrettes, en Haití, y Jimaní, en República Dominicana.

En esa oportunidad, afirmó, más de 1.200 personas perdieron la vida; además de que enfermedades como el cólera ha cobrado la vida de poco más 8.500 personas entre 2012 y 2015 en la nación haitiana. En adición, hace apenas un mes, el huracán Matthew y sus lluvias intensas quitaron la vida a cientos de personas.