El domingo por la noche  el cuerpo de Aldo Villanueva, un alto mando retirado de la Policía de Investigaciones de Chile, fue encontrado en Santiago flotando en el cauce del Mapocho, río que cruza gran parte de la capital chilena de este a oeste.

El hecho conmocionó al país, ya que hasta el momento se desconocen los motivos de su muerte, además de que muchas de sus prendas habían sido despojadas, entre ellas su revólver, debidamente inscrito a su nombre.

Ayer, el nombre de un dominicano entró en esta historia. Se trata de Franklin Manuel de la Rosa Castillo, de 25 años, con residencia en el país sudamericano.

Según consta en el parte polical obtenido por MetroChile,   “a las 1:30 horas de la tarde del día martes 03.11.2015, fue detenido en el interior de una peluquería, ubicada en el local 142 de la Galería Plaza de Armas, de calle Merced no. 839, en pleno centro de Santiago.

La Policía llegó al lugar ya que el ciudadano dominicano fue denunciado por dos personas de nacionalidad colombiana, quienes señalaron que momentos antes y mientras se encontraban al interior del local comercial, el imputado los había amenazado de muerte con un arma de fuego corta.

La Policía concurrió al lugar, instante en que el individuo lanzó un bolso a la techumbre del local, para luego huir, siendo aprehendido a escasos metros del lugar.

Al efectuar la revisión del bolso, se estableció que éste contenía el arma utilizada en el delito, la cual fue incautada”.

Para sorpresa de la Policía, al ser analizado el arma, se confirmó que corrrespondía al exprefecto inspector de la PDI (Policía de Investigaciones) Aldo Villanueva, cuyo cuerpo sin vida fue rescatado del cauce del río Mapocho.

Los antecedentes fueron remitidos a la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones para que indague cuál es la relación que tiene el dominicano con la muerte del detective en retiro.

A pesar de lo anterior, hasta anoche aún no se informaba de la participación de terceros en el fallecimiento de Aldo Villanueva, hecho que sigue siendo investigado por la PDI.

Lo curioso es que tras el arresto del dominicano, este, y según consta en el parte policial, “no se acogió a los derechos que le asisten en la Convención de Viena, no obstante se informó al Consulado de su país sobre el motivo de su detención y al Departamento de Extranjería de la Policía de Investigaciones, quedando a disposición del Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago. El arma de fuego fue remitida al Departamento de Criminalística para su peritaje.