La ilusión de lograr el “sueño americano” para muchos dominicanos está en tela de juicio tras la victoria de Donald Trump, el pasado 8 de noviembre, y más aún luego del anuncio que hiciera el magnate en el programa “60 Minutos”, sobre la deportación de unos 3
millones de indocumentados.

Aunque el presidente electo aclaró que comenzará con aquellos inmigrantes ilegales que hayan tenido problemas con la justicia, aún siguen en la cuerda floja los que no han legalizado su estatus, independientemente de que cuenten con un historial judicial limpio.

De acuerdo con el periodista dominicano, radicado en Nueva York, Miguel Cruz Tejada, “ciertamente hay tensión y preocupación en las comunidades que, como la dominicana, tienen un elevado número no cuantificado de residentes indocumentados”.

No obstante, este reportero aclaró a Metro que el anuncio que hiciera Trump el pasado domingo cambió el ánimo de quienes estaban temerosos, al aclarar que se enfocará en los criminales, la seguridad fronteriza y luego en inmigrantes que trabajan, pero que no tienen récords criminales.

Cruz Tejada manifestó que también podrían presentar inconvenientes debido a su situación migratoria cientos de estudiantes de los llamados “Dreamers” o “Soñadores”, pese a que estos se encuentran dentro de un programa llamado DACA que hasta ahora los protege legalmente, “pero con una orden ejecutiva de Barack Obama que podría ser revertida por Trump”.

Según el comerciante dominicano radicado en Nueva York, Román Olaverría, no existe ningún tipo de tensión entre los dominicanos trabajadores que residen en Estados Unidos, debido a que la medida que ha anunciado el mandatario electo afectaría específicamente a quienes tengan antecedentes criminales.
“Tensión no hay ninguna, porque la gente lo que está esperando es que Donald Trump tome el poder, pero eso es básicamente con la gente que no trabaja, el que tiene su récord limpio no tiene ninguna tensión”, expresó el comerciante quien tiene 28 años residiendo en ese país norteño.

El bodeguero Olaverría confió en que, luego de las deportaciones de quienes sí son el blanco principal de Trump, se les pueda conceder un perdón a los indocumentados que, de alguna manera u otra, aportan a la economía del país.

“Al único dominicano que el anuncio de Trump le puede causar temor es a ese que tiene antecedentes penales, es decir que ha estado preso por droga, por porte ilegal de armas de fuego y cosas así, pero el dominicano que está limpio puede ser hasta dichoso, puede ser que le den hasta una amnistía”, indicó.

No obstante, hasta que se conozcan las acciones concretas que tomará el líder republicano, luego del 20 de enero, cuando tome el poder, las protestas no se hacen esperar por el conjunto de medidas expuestas. De acuerdo con el reportero Cruz Tejada, “los dominicanos, al igual que otros latinos, se han estado sumando a las jornadas de protesta en Nueva York y otros estados”.

Voces oficiales temen fin de la globalización

Entre las reacciones por la victoria del magnate de 70 años también se dio a conocer la del ministro de Industria y Comercio de República Dominicana, Juan Temístocles Montás, quien expresó que teme que este ascenso de los republicanos, con Trump a la cabeza, marque el comienzo del fin de la globalización económica, la libertad de los flujos migratorios y de capitales, y el fortalecimiento del proteccionismo.

“Cuando Donald Trump dice que va a crear un muro en la frontera de los Estados Unidos (con México) es una reacción a uno de los componentes de la globalización, que es el flujo migratorio”, afirmó al pronunciar una conferencia sobre “El papel de las ideas en la lucha política del Partido de la Liberación Dominicana (PLD)”.

“Cuando dice que va a revisar los tratados de libre comercio esta hablando del proteccionismo, otra reacción a los flujos de comercio, y cuando dice que va a forzar a que las empresas norteamericanas vuelvan a los Estados Unidos, esta también planteando restricciones a los flujos de capitales”, planteó.

Esperanza

“El dominicano que está limpio puede ser hasta dichoso; puede ser que hasta le den una amnistía”. Román Olaverría, comerciante dominicano, radicado en Nueva York