El aspirante presidencial Donald Trump afirmó que ya se siente como “presunto nominado” por el partido Republicano para las elecciones presidenciales de noviembre, tras derrotar en cinco primarias a sus rivales Ted Cruz y John Kasich.

“Esta ha sido, para mí, la más grande de las noches”, declaró el magnate cuando se conocieron los primeros resultados de la jornada del martes.

“Me considero ya presunto nominado, absolutamente. El senador (Ted) Cruz y el gobernador (John) Kasich deberían abandonar sus campañas. Ya no tienen un camino a la victoria. Debemos ahora sanar al Partido Republicano”, enfatizó.

“Estoy ganando (la candidatura republicana). En lo que me concierne, esto está liquidado. Esos dos ya no pueden ganar”, dijo Trump, en medio del fervor de sus partidarios.

El millonario se impuso sin contrapeso en los estados de Delaware, Rhode Island, Pensilvania, Maryland y Connecticut. De esta manera, pasó como un tractor por encima de la improvisada alianza tejida por sus adversarios Cruz y Kasich, un último intento por formar un dique destinado a frenar la arremetida del empresario hacia la nominación republicana.

La alianza entre los dos contrarios de Trump se propone  impedir que consiga el número necesario de delegados para garantizar su nominación, y forzar una convención nacional en que sea necesario negociar el nombre de un candidato con apoyo mayoritario.

Las victorias del polémico millonario, sin embargo, sugieren que el pacto entre Cruz y Kasich no fue bien visto por los electores conservadores, que ven en el gesto una tentativa de burlar la voluntad mayoritaria en favor de la candidatura del magnate.

En el lado demócrata, Hillary Clinton seguía sacando ventaja ayer a su competidor por la nominación, Bernie Sanders, al triunfar en Pensilvania, Delaware, Maryland y Connecticut. Su contrario sólo halló consuelo en Rhode Island, donde los adelantos conocidos anoche lo mencionaban como ganador.

“Reunificaremos nuestro partido para ganar estas elecciones”, afirmó la exprimera dama.

La ventaja de Clinton en número de delegados aumenta las presiones dentro del Partido Demócrata para que Sanders tire la toalla y permita que la exsecretaria de Estado comience a prepararse para la segunda y decisiva fase de la campaña presidencial.

Durante el fin de semana, el equipo de campaña de la exjefa de la diplomacia estadounidense filtró a la prensa que un selecto grupo de asesores de la aspirante ya comenzó a analizar nombres para un eventual compañero de fórmula presidencial, sugiriendo que la victoria es un hecho irreversible.

No obstante, el postulante izquierdista ya adelantó que no pretende interrumpir su campaña por lo menos hasta las primarias de California, previstas para el 7 de junio próximo y que se transformarán, probablemente, en el momento decisivo de las primarias.

Con vistas a convención demócrata, que se llevará a cabo en Filadelfia en julio próximo, la exsecretaria de Estado está a punto de consolidar 1,600 delegados frente a 1,300 de Sanders.

Política exterior: “Primero Estados Unidos”

El aspirante presidencial Donald Trump aseguró este miércoles que el lema central de su política externa, en caso de que llegue a la Casa Blanca, será poner los intereses de Estados Unidos antes de cualquier otra consideración.

“Mi política externa pondrá siempre los intereses de los estadounidenses y la seguridad estadounidense por delante de cualquier otra cosa. ‘Primero Estados Unidos‘ será el tema principal de mi administración”, dijo Trump durante un discurso en Washington para delinear su política exterior.

El polémico millonario también dijo que los aliados estratégicos de Estados Unidos deben aumentar su participación en los costos relacionados con la seguridad, en especial los países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

“En la OTAN, por ejemplo, solamente cuatro de los 28 países miembros, además de Estados Unidos, cumplen con el gasto mínimo requerido de 2s% del PIB en defensa. Y nosotros gastamos miles de millones de dólares en aviones, misiles, barcos, equipos” para proporcionar “una fuerte defensa a Europa y Asia”, dijo.

Por eso, alertó Trump, en caso de que esos aliados no cumplan con los compromisos de asumir su parte de los costos, “Estados Unidos tiene que estar preparado para dejar que esos países se defiendan por sí mismos. No tenemos otra opción”.

Al delinear su visión de política externa, Trump también atribuyó carácter prioritario al combate a lo que denominó el “Islam radical”.

“Debemos trabajar junto a cualquier nación amenazada por el crecimiento del Islam radical. Pero tiene que ser una calle de dos vías, tiene que ser bueno para nosotros. Ya no puede ser más un camino de una sola vía. Ahora será un camino de ida y vuelta”, apuntó.

Trump afirmó que esa misión podría “requerir el uso de fuerza militar” pero también lo definió como una “lucha filosófica” que puede tomar tiempo, comparándola con la Guerra Fría.

El aspirante conservador, quien sugirió construir un muro en la frontera con México y cerrar el país al ingreso de inmigrantes musulmanes, dijo este miércoles que “debemos dejar de importar extremismo mediante políticas migratorias que no tienen sentido. No tenemos idea de dónde vienen estas personas”.