Dos hombres fueron encontrados ahorcados, uno de ellos en una finca del municipio de Mao, provincia Valverde, y el segundo en la habitación de su vivienda en el sector La Ciénega de Santo Domingo, además un hombre murió al caerle encima una puerta de hierro en la provincia San Juan de La Maguana, y otro joven falleció tras ingerir una sustancia desconocida en municipio de Fantino, provincia Sánchez Ramírez.

Según reportes de la Policía, el primero de los fallecidos fue identificado como Porfirio Antonio de León León, de 70 años, quien murió a causa de asfixia por ahorcamiento, según el diagnóstico del médico legista actuante, cuyo cadáver fue encontrado colgando en una finca de su propiedad, donde las autoridades policiales se presentaron e hicieron las pesquisas correspondientes.

En tanto que en la residencia ubicada en la calle Respaldo La Marina del sector La Ciénega, de la provincia Santo Domingo, fue encontrado colgando con una sábana el joven Junior de los Santos, de 19 años, quien murió a causa de asfixia mecánica, según el diagnóstico del médico legista actuante.

Mientras en la provincia de San Juan de la Maguana, falleció el vigilante de seguridad, Carlos de la Rosa, 46 años, a causa de fractura en la base del cráneo, según el diagnóstico del médico legista actuante, que sufrió tras caerle encima una puerta de hierro durante su jornada laboral, de acuerdo a las declaraciones de varios testigos.

Finalmente en el municipio de Fantino, provincia Sánchez Ramírez, fue trasladado al hospital Doctor Sigfrido Alba, del referido municipio, el cadáver del joven Robinson Marte Núñez, de 24 años, a causa intoxicación de una sustancia desconocida, según el diagnóstico del médico legista actuante.

Marte Núñez, quien residía en el sector San Miguel de la referida localidad, junto a su esposa Massiel Joaquín Lara, de 21 años, quien declaró a las autoridades que su esposo entró al baño, y al salir, le dijo que cuide a su hijo y que la quería mucho, manifestándole, además, que se había envenenado, por lo que procedió a trasladarlo al hospital donde llegó sin signos vitales.

Los cadáveres fueron enviados hacia las oficinas regionales del INACIF, en Santiago, Azua, y al Instituto Nacional de Patología Forense, respectivamente, para los fines de necropsia mandatorios.