Dos trabajadores de la base naval Devonport, de Plymouth, ciudad ubicada al sureste de Inglaterra, accidentalmente quedaron encerrados en un submarino nuclear.

Ambos había ido a realizar inspecciones técnicas, cuando sus compañeros sellaron por error el tanque. Cuando los electricistas intentaron salir les fue imposible. Desesperados golpearon con un taladro el tanque, sin embargo, nadie los pudo escuchar.

A pesar de que tenía sus celulares, ninguno tenían recepción en la parte inferior del tanque, así que como pudieron subieron a la parte alta del tanque, hasta que uno de los aparatos obtuvo señal para hacer una llamada.

Veinte minutos después de que todo sucedió, ambos salieron ilesos. El sindicato británico, Unite, lamentó la situación y lo que habían vivido ambos trabajadores.

Un informe declaró que esto sucedió debido a la mala gestión y falta de comunicación del equipo de trabajo. Tras una investigación interna se hicieron cambios en el control de las actividades, informó el canal británico “BBC”.