El Gobierno alertó hoy del auge del antisemitismo en Europa occidental y de la "feroz" persecución de grupos religiosos por parte de organizaciones yihadistas como el Estado Islámico (EI) o Boko Haram, que obligan a miles de personas "a elegir entre la conversión, la esclavitud o la muerte".

El Departamento de Estado citó esos fenómenos como dos de los más preocupantes en su informe anual sobre la libertad religiosa en el mundo, relativo a 2014.

"El concepto de libertad religiosa va mucho más allá de la tolerancia", dijo el secretario de Estado, John Kerry.

"Requiere que los practicantes de una fe entiendan que no tienen ningún derecho a coaccionar a otros a la sumisión, la conversión o el silencio, o a acabar con sus vidas debido a sus creencias", añadió Kerry en la presentación del informe.

El informe, que Estados Unidos elabora desde hace 17 años, identifica entre las violaciones más "atroces" de la libertad religiosa las cometidas por actores no estatales como el Estado Islámico, las milicias chiíes en Irak, el Frente Al Nusra en Siria y Boko Haram en los países de la cuenca del lago Chad.

"A los cautivos bajo su control se les ha obligado a elegir entre la conversión, la esclavitud o la muerte", aseguró Kerry.

En Irak y Siria, el EI persiguió a cristianos, yazidíes y "cualquier grupo al que considerara desviado de su propia violenta y destructiva interpretación del Islam", con "ejecuciones masivas" y secuestros, según el informe.

Sobre el grupo yihadista nigeriano Boko Haram, el informe asegura que "persiguió deliberadamente a cristianos y a musulmanes que denunciaron o se opusieron a su ideología radical" en Nigeria, Camerún, Chad y Níger; y destaca, en particular, el secuestro de más de 200 niñas "en su mayoría cristianas" en una escuela nigeriana.

También subraya la ejecución de clérigos drusos por parte del frente Al Nusra en Siria y los ataques contra minorías religiosas en Pakistán de la principal agrupación talibán paquistaní, el TTP.

El informe pone el acento además sobre lo que Estados Unidos percibe como un aumento de la retórica antimusulmana y, en particular, del antisemitismo en Europa occidental.

"Durante el verano de 2014, Francia y Alemania vivieron una ola de sentimientos contra Israel que cruzaron la línea hacia el antisemitismo. Ese auge del antisemitismo en Europa occidental durante 2014 hizo que muchos se plantearan la viabilidad de las comunidades judías en esos países", señala el documento.

El encargado del Departamento de Estado para libertad religiosa, David Saperstein, precisó que quienes "cruzaron la línea" son "los grupos que intentaron argumentar que Israel es inherentemente ilegal y que no tiene derecho a existir como Estado judío, y tomaron acciones para deslegitimar esos derechos".

Según el informe, la mayoría de incidentes fueron "discursos de incitación al odio" y la profanación de instituciones o monumentos, pero otros fueron "violentos", como el atentado al Museo Judío de Bruselas en mayo de 2014, donde murieron cuatro personas.

En declaraciones a periodistas, Saperstein también instó a los Gobiernos europeos a asegurar que los refugiados que llegan a esos países procedentes de Siria, Irak o Afganistán "no enfrenten acoso o discriminación por su fe musulmana".

En el caso de España, el informe afirma que en 2014 hubo "declaraciones antisemitas y antimusulmanas en las redes sociales y discursos públicos", y "los musulmanes afrontaron resistencia comunitaria para construir o ampliar lugares de culto".

En Latinoamérica, el documento identifica también tendencias al antisemitismo en algunos países, como Argentina, Chile o Venezuela, país donde hubo ejemplos de ello "en medios controlados por el Gobierno y afiliados a él".

En Colombia, grupos como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) o el Ejército de Liberación Nacional (ELN) "mataron o amenazaron a los líderes y miembros de grupos religiosos y los extorsionaron", apunta el informe.

Respecto a México, "siguió siendo el país más peligroso para los sacerdotes en Latinoamérica por sexto año consecutivo", de acuerdo con el Centro Católico Multimedia, citado en el informe.

El estudio también critica las violaciones de la libertad religiosa a nivel estatal en Irán y China, y la aplicación de leyes sobre blasfemia y apostasía en Pakistán, Sudán y Arabia Saudí.