La decisión adoptada el pasado miércoles por el Tribunal Constitucional del país sobre la nulidad del nuevo Código Penal, por entender que es contrario a la Carta Magna, ha provocado opiniones y reacciones encontradas por parte de diferentes sectores que aprueban o descalifican la sentencia.

Desde un extremo, la directora ejecutiva de la Colectiva Mujer y Salud, Sergia Galván, declaró a Metro que esta decisión significa un gran retroceso para República Dominicana.

Indicó que no solo es un  paso atrás para las mujeres, en lo que respecta al tema del aborto, sino que constituye un duro golpe a todo el marco de derechos del país, para la ciudadanía y para la democracia.

“Yo creo que esto nos va a impactar. Esta propuesta de código venía a garantizar algunos derechos de las últimas generaciones de derechos en el país al nivel internacional”, insistió Galván.

En torno al tema también se pronunció la organización Amnistía Internacional, según la cual la decisión representa un retroceso al siglo XIX, debido a que con este fallo queda vigente el código establecido desde 1884.

En cambio, en representación de la Iglesia católica, el padre Luis Rosario manifestó a Metro la satisfacción que siente de que el TC haya acogido el recurso de declarar inconstitucional el nuevo código penal promulgado por el presidente Medina el 19 de diciembre de 2014, debido a que, de permanecer vigente, vendría a causar un caos en el país.

Con similar expresión de agrado reaccionó el presidente Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (Codue), Fidel Lorenzo Merán, quien manifestó que la sentencia del TC es la más importante que se ha adoptado en el país en los últimos años.

Lorenzo aseguró que esta medida termina la presión e injerencia de organismos internacionales para la legalización del aborto.

Descalificaciones

Galván explicó que declarar inconstitucional el nuevo código es un retroceso para el Estado democrático de derecho y además “nos indica el conservadurismo que está presente en esta corte, nos indica también cómo esa corte está colocada de espaldas a los derechos humanos y a los avances en materia de derechos humanos”.

Dijo que esta decisión refleja que “esa corte realmente es un instrumento al servicio de los sectores de la ultraderecha, muestra también la injerencia, la falta de separación Estado-Iglesia, porque sabemos que detrás de todo esto ha estado la Iglesia católica, que contradice también el principio del Estado Laico”.

En cambio, el presidente del Codue señaló que “el nuevo Código Penal, tal y como estaba planteado, violaba la Constitución, que defiende el derecho a la vida desde la concepción, y que fue promulgado y aprobado por presiones de organismos internacionales y sus socios dominicanos”.

Sin embargo, Sergia Galván afirma que “la Constitución es muy clara en términos de establecer que nadie puede ser sometido a procedimientos, a tratos crueles, inhumanos o torturas; en términos de garantizar la integridad física de la persona, garantizar el principio de igualdad, entonces todo eso se viola con esta sentencia”.

“Esta sentencia es muestra del conservadurismo en el país, donde no somos capaces de superar 1884. Yo creo que eso significa un retroceso muy grande. Nosotros sabemos que hay también nuevos crímenes, a los cuales esta nueva tipología penal venía a dar respuesta en casos de sicariato, crímenes cibernéticos, en fin…”, insistió la representante de la Colectiva feminista.

Mientras tanto, el representante del Codue señaló que “muchos sectores querían engañar al pueblo dominicano considerando como avance la despenalización del aborto, sin embargo lo que se quería era instaurar una cultura de la muerte en el que intervienen sectores oscuros que comercializan con la vida, derivados de industrias internacionales que saldrían favorecidas”.

Iglesia católica

Para Luis Rosario, coordinador de la Pastoral Juvenil de la Iglesia católica, el TC “hizo justicia”.

Sin embargo, resaltó que “aún no se puede dar gritos de aleluya, porque las personas e instituciones que produjeron este tipo de violación están ahí, desde el presidente de la República, la Cámara de Diputados, que fue la entidad que aprobó la pieza, están ahí; así como sectores de la sociedad, que siguen propugnando no solo este tema de despenalizar el aborto, sino también el tema de aprobar los matrimonios entre homosexuales y lesbianas”.

Insistió en que el tema de la interrupción terapéutica es una excusa para introducir el aborto.