Orlando, la ciudad más turística de EEUU, vive los días más negros de su historia: al asesinato de una cantante juvenil mientras firmaba autógrafos y la matanza de 49 personas en una discoteca gay siguió, como si tales desgracias no fuera pocas, el ataque de un caimán a un niño de dos años.

Socorristas en Florida encontraron el cuerpo del niño de dos años que fue atacado por un caimán en la orilla de un lago artificial en un resort de Disney en Orlando, en el sureste de Estados Unidos, informó ayer la Policía.

“Su cuerpo estaba completamente intacto... el cuerpo ha sido entregado a la oficina médica del condado de Orange para una autopsia”, dijo el sheriff del condado, Jerry Demings a periodistas.

El niño fue atrapado por un caimán y sumergido bajo el agua el martes por la noche, a pesar del intento de su padre por salvarlo.

Los cinco miembros de una familia del estado de Nebraska (medio oeste de EEUU) estaban disfrutando en la orilla de un lago artificial en el exclusivo resort Disney cuando un caimán emergió del agua y se llevó al niño hacia las 09h00 de la noche del martes (01h00 GMT del miércoles).

“Determinamos que el niño de dos años estaba jugando a la orilla del agua, a unos 30 centímetros dentro del agua, cuando el caimán salió y atacó al niño”, dijo el sheriff Jerry Demings en conferencia de prensa.
El padre, cuya identidad no fue difundida, se lanzó al agua pero no logró rescatar al niño de las mandíbulas del animal.

“El padre hizo lo mejor que pudo, trató de rescatar al niño, infructuosamente”, indicó el jefe policial.
Los caimanes son comunes en Florida, donde se los puede encontrar en ríos y lagos del Estado, dijo Nick Wiley del Servicio de peces y vida silvestre de Florida a los periodistas.

Sin embargo, es muy raro que un caimán ataque a un ser humano, dijo Wiley.

La empresa de atracciones Walt Disney World, propietaria del Gran Floridian Resort & Spa, donde ocurrió el ataque del caimán, cerró ayer al público todas las playas lacustres de sus complejos hoteleros en Orlando, como medida de precaución.

El caso del niño atacado por el caimán ha conmocionado aún más a una ciudad que sigue sacudida por la matanza perpetrada en una discoteca gay por Omar Seddique Mateen, de 29 años y quien disparó a diestro y siniestro y causó la muerte a 49 personas y heridas a 53, en lo que se ha considerado como un ataque terrorista.

El viernes pasado, además, una cantante conocida por su participación en un programa televisivo, fue asesinada delante de sus fans mientras firmaba autógrafos en un teatro de Orlando, después de haber dado un concierto.

Christina Grimmie, de 22 años, murió en un hospital local a causa de los disparos que le hizo un joven de 27 años, que se suicidó después con una de las armas que llevaba.