La Dirección del Centro de Operaciones de Emergencias (COE) subió a 32 el número de provincias en alerta, 15 de ellas en nivel rojo debido a los efectos del Huracán Matthew, categoría 4, cuyo centro está a unos 480 kilómetros al suroeste de cabo Beata, provincia Pedernales.

Ante el fenómeno, el organismo decretó el aviso de condiciones de Tormenta Tropical desde Barahona hasta la frontera con Haití y una alerta de condiciones de Tormenta Tropical desde Bahía de Manzanillo hasta Luperon, Puerto Plata, informó la institución en un comunicado.

La alerta roja, por condiciones de tormenta tropical se extiende desde Barahona hasta la Frontera con Haití, y desde la Bahía de Manzanillo hasta la Provincia Puerto Plata por posibles inundaciones repentinas urbanas y rurales, crecidas de ríos arroyos y cañadas, así como deslizamientos de tierra.

Se trata de Azua, San José de Ocoa, San Juan de la Maguana, Pedernales, Barahona, Independencia, Dajabón, Monte Cristi, Bahoruco Elías Piña, San Cristóbal, Peravia, Santiago Rodríguez, Puerto Plata y Valverde.

En alerta amarilla permanecen Monte Plata, Espaillat, Duarte, María Trinidad Sánchez, Santiago de los Caballeros, Sánchez Ramírez, Monseñor Noel, La Vega y el Gran Santo Domingo.

Las provincias de Hermanas Mirabal, Samaná, El Seibo, Hato Mayor, La Romana, San Pedro de Macorís y La Altagracia están en alerta amarilla.

A unos 560 kilómetros al sur/suroeste de Puerto Príncipe, Haití, el huracán se mueve lentamente hacia el nor/noroeste a 9 kilómetros por hora, con una presión mínima central de 940 milibares.

Los vientos máximos sostenidos se estiman en 240 kilómetros por hora con fuertes ráfagas, se pronostican cambios en su intensidad. Los vientos de huracán se extienden 35 kilómetros y los de tormenta a unos 335 kilómetros de su centro.

Los modelos numéricos relacionados con los acumulados de lluvias en 48 horas pueden alcanzar hasta 500 milímetros o más en la estructura compacta de nubosidad del ciclón tropical.

En cuanto a las condiciones marítimas, se esperan olas de entre 10 y 12 pies en la costa Caribeña y de 6 a 9 pies en la costa Atlántica, por lo que todas las embarcaciones deben permanecer en puerto debido a vientos y olas anormales, en todas las costas del país.

Se prohíbe el uso de las playas y los deportes acuáticos en todas las costas del país, así como todas las actividades recreativas en montaña y el uso de balnearios en ríos, pozas, canales y arroyos.