Los haitianos inician el nuevo año con la mirada atenta al Consejo Electoral Provisional (CEP), que doce días después de haber aplazado, sin fecha, la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, sigue sin realizar una nueva convocatoria, lo que aumenta la incertidumbre en el país.

Sectores políticos advierten que la situación podría degenerar en una profunda crisis política y de legitimidad, tomando en cuenta que el periodo del presidente del país, Michel Martelly, concluye el próximo 7 de febrero.

El pasado 21 de diciembre, el CEP informó del aplazamiento de la segunda ronda electoral, una decisión que se temía que llegara debido a las denuncias y reclamos de la oposición y otros sectores políticos.

En un comunicado emitido ese día, el CEP recomendó "encarecidamente" a los actores ayudar a facilitar la realización eventual del proceso electoral y reiteró su determinación de hacer todo lo posible para la celebración de elecciones "libres, justas, incluyentes y democráticas".

A pesar del mensaje del CEP, este organismo no goza de la total credibilidad de la oposición para organizar las elecciones, y las críticas proceden de todos los lados.

Los candidatos de la oposición que terminaron entre los primeros lugares en la primera vuelta celebrada el pasado 25 de octubre no reconocen los resultados, en un reclamo que cuenta con el apoyo de varios grupos organizados de la sociedad.

Ahora, el futuro de la estabilidad política de Haití está en mano de la Comisión de Verificación Electoral de Haití, creada para determinar lo que ocurrió el pasado 25 de octubre.

La comisión, que debió emitir sus conclusiones el miércoles pasado, pidió ayer más tiempo para anunciar el resultado de la investigación.

La misión informó ayer que no ha completado el proceso y ha pedido que se extienda el plazo, que las autoridades deberán analizar en las próximas horas para dar una respuesta.

El grupo de candidatos opositores agrupados en el denominado G-8 rechaza un encuentro con la comisión por no incluir las elecciones legislativas, que también califican de fraudulentas, en los procesos de verificación.

El Gobierno haitiano nombró el 22 de diciembre una nueva Comisión de Evaluación Electoral y dejó sin efecto la anterior al incorporar dos nuevos miembros, que espera que satisfagan las exigencias de la oposición, que pide que la misma sea independiente y ofrezca salidas a la actual crisis electoral que vive el país.

El primer ministro haitiano, Evans Paul, había anunciado que la nueva comisión iniciará sus trabajos con cinco integrantes y tendría hasta el 30 de diciembre para ofrecer sus recomendaciones y opiniones sobre el proceso en marcha en el país.

En la segunda vuelta electoral deben enfrentarse el candidato oficialista, Jovenel Moise, y el opositor Jude Celestin.

Moise y Celestin, quien ya aspiró a la Presidencia en los comicios de 2010, disputarán la segunda ronda al no lograr ninguno más del 50 %, según los resultados definitivos del pasado 25 de octubre cuando tuvo lugar la primera vuelta de las presidenciales.

Moise, del Partido Haitiano Tet Kale (PHTK), fue el más votado con un 32,76 %, mientras que Celestin, de la Liga Alternativa por el Progreso y Emancipación Haitiana (LAPEH), obtuvo un 25,29 %.