Si ya has visto la película Regreso al futuro II, es probable que estés celoso del mundo de Marty McFly con coches voladores, ropa de autoajuste y el cine holográfico.

Y si bien aún no llegamos a un lugar en el que podamos usar esas innovaciones –a pesar de que estamos a la fecha en que la película está ambientada– estamos integrando más maravillas tecnológicas en nuestras vidas modernas.

En  EE.UU., alrededor del 13 por ciento de las casas tienen conectados al menos un dispositivo de casa inteligente como un termostato, detector de humo, cerraduras de puertas y auriculares.

De hecho, según un nuevo informe de BI Intelligence, un servicio de investigación de Business Insider, los envíos de aparatos caseros crecerán a una tasa anual compuesta del 67 por ciento en los próximos cinco años y alcanzarán la a-sombrosa cifra de 1,8 millones de unidades en 2019, lo que supera al crecimiento de la industria de teléfonos inteligentes.

Según los expertos, la clave para el funcionamiento de un hogar inteligente está totalmente relacionada con la llamada “Internet de las cosas” (IoT, por sus siglas en inglés), que utiliza la red para interconectar diferentes dispositivos, como teléfonos celulares, cafetera, lámparas y dispositivos portátiles.

“Se espera que el lugar ideal con el que todos soñamos sea lo suficientemente inteligente como para automantenerse en la limpieza y el almacenamiento de suministros básicos, que pueda identificar cuando es necesario un mantenimiento”, dijo Sascha Meinrath, experto en política estadounidense de tecnología, activista en libertad en Internet  y fundador de X-Lab, un proyecto de política y de innovación centrado en el futuro.

Y continúa: “Los avances tecnológicos disminuirán nuestro impacto medioambiental, desde enfriar y calentar nuestros espacios a reducir los residuos en sólo pedir comida en las cantidades que realmente consumimos, y aprender nuestro comportamiento para mejorar nuestra calidad de vida en general”.

Estas ideas, que son una parte del Informe Hiscox de la Casa del Futuro 2015, son lo que los pronosticadores creen que en los próximos diez años se verá en el hogar y sentirán las personas que viven en el Reino Unido, Francia y Alemania.

Algunas de las principales conclusiones del estudio sugieren que la tecnología, la sostenibilidad y el bienestar continuarán creciendo en importancia para la sociedad, con cambios dirigidos por la evolución de la funcionalidad y la capacidad de los gadgets y artefactos caseros.

Más dispositivos, ¿mejor hogar?

De acuerdo con la encuesta de Economía Desarrolladora Q2 2015, una tercera parte de los desarrolladores de la IoT (aproximadamente 1,5 millones), están trabajando actualmente en proyectos de casa inteligente. Está conectado a la predicción de la firma de investigación de EE.UU., Gartner, que la casa del futuro –en torno a 2022– incluirá hasta 500 dispositivos conectados.

“Lo mejor de esta gran infraestructura de futuro es que tiene un enorme potencial no realizado para mejorar la calidad de vida para todos, no sólo los  privilegiados. Así que, como ya somos una sociedad civilizada del siglo XXI, tenemos que preguntarnos qué tipo de civilización queremos aspirar a ser porque la tecnología requiere de sabiduría y experiencia”, advierte Meinrath.

Para Philip Oldfield, profesor asistente en el Departamento de Arquitectura y Construcción Sustentable de la Universidad de Nottingham, hay dos puntos más que deben ser considerados en este escenario: “En mi opinión, la adaptabilidad y la sostenibilidad son los principales factores para nosotros durante este proceso innovador. Los edificios representan aproximadamente el 40 por ciento de las emisiones globales de CO2, por lo que hay una necesidad enorme para reducir la demanda de energía de nuestros estilos de vida residenciales”.

El experto agrega: “Debido a que nuestros futuros hogares tenderán a ser más pequeños que los de hoy debido al crecimiento demográfico, tendremos que ver cómo podemos hacer que nuestros hogares y los dispositivos sean más adaptables”.

El futuro ya está aquí

A pesar de que estamos a unos años de que las casas trabajen con la tecnología, los consumidores ya están empezando a dar pasos incipientes en una nueva era.

Un éxito reciente es el Nido de Google, un termostato inteligente controlado de autoaprendizaje que gestiona la calefacción de la casa. Todo lo que los propietarios tienen que ha-cer es establecer un calendario temporizador para que el Nido aprenda los hábitos de la casa y utilice su sensor de movimiento para ajustar automáticamente la temperatura.

Otro dispositivo muy útil que está pronto a ser lanzado es Parrot Pot. Este aparato contiene un sensor interno que monitoriza el suelo y rielas plantas a través de un embalse y jets incorporados.

Harmony Campanion, que funciona de una manera similar, es un control remoto de alta tecnología que te permite controlar muchos aparatos de automatización de hogar, tales como luces, cerraduras inteligentes, termostatos (como Nido) y entretenimiento en el hogar.

Hay un lado más serio de todos estos aparatos, también, con la llegada de los sistemas de seguridad inteligentes. “Ellos son otro buen ejemplo de los gadgets de hoy que parecen del futuro”, dice Jim MacNamara, autor del libro La (R) evolución de medios del siglo XXI: Prácticas emergentes de comunicación.

“Yo estaba en Londres durante un mes en febrero de este año y mi sistema de alarma casera sonó un día. Luego, recibí un mensaje en mi teléfono móvil al respecto y también pude ver que el sensor había sido activado en mi casa, lo que me ayudó a darme cuenta de que se trataba de una falsa alarma y restablecer el dispositivo, incluso a 13 mil millas de distancia. ¡Eso es increíble! Y pronto podremos controlar mucho más cosas a distancia. “