Un enorme sistema de arrecifes de coral se ha descubierto en las oscuras profundidades frente a la desembocadura del río Amazonas, para sorpresa de los científicos.

La larga joya de 1,000 kilómetros, que se extiende en la profundidad de 30 a 120 metros, se extiende desde el extremo sur de la Guayana francesa al estado brasileño de Maranhão.

El descubrimiento, realizado por un equipo internacional de científicos de la Universidad de Georgia y la Universidad Federal de Río de Janeiro, es aún más sorprendente porque normalmente el coral se desarrolla en aguas claras, iluminadas por el sol, salada, y no aguas turbias como la del Amazonas.

El arrecife también está lleno de vida, incluyendo langostas, esponjas y una gran cantidad de especies de peces.