El Jardín Botánico Nacional Doctor Rafael Ma. Moscoso es uno de los parques nacionales del país más antiguo, y a pesar de las carencias que enfrenta –expresó su administración– en su infraestructura y presupuesto, ocupa el primer lugar de visitas al momento de pasar un tiempo en familia en el Distrito Nacional y como uno de los mejores atendidos.

Tras un recorrido por el parque se puede observar el cuidado de sus jardines y plantas, pero no se puede dejar de escuchar el clamor de sus estructuras, que datan desde su inauguración el 15 de agosto de 1976, pidiendo una remodelación por el Estado dominicano.

Ricardo Guarionex García García, el director, habló con Metro y destacó que en los 40 años que tiene el Botánico Nacional hay mucho que exhibir pero que aún persisten muchos desafíos.

Su área tiene casi dos millones de metros cuadrados, un terrero que para ser visitado se debe mantener en condiciones adecuadas, ya que según manifiestan sus empleados, ese es uno de los ejes de trabajo del Jardín, la parte de esparcimiento.

Pero hoy muchas de sus infraestructuras son de los años 1940 y 1950 y según los datos algunas de estas construcciones han sido modificadas, pero su edad, la poca inversión y modernización lo mantienen obsoleto.

A pesar de esta realidad de la infraestructura, para García el reto mayor que enfrenta el Botánico y que los limita para ejercer bien las funciones, es lograr un presupuesto que les permita satisfacer la demanda de servicio que hoy tienen.

Actualmente, el parque recibe del Estado Dominicano una asignación de entre 85 y 89 millones de pesos, declaró su director, quien recalcó que esa partida no es suficiente, pues los demás gastos que enfrentan no se cubren con ese dinero y  tienen que gestionarlo de diferente manera.

Para García, el presupuesto ideal sería de  100 millones, para ser invertidos en nómina, programas de especialización y el traslado a los pueblos y bosques para estudiar miles de especies, pero resaltó que lo que no se sabe es si el Ministerio de Medio Ambiente, de quienes dependen, tiene contemplado asignar más recursos al parque.

“Para el año próximo el jardín estima tener una ejecución presupuestaria de poco más de 100 millones de pesos al año.  Hemos hecho la solicitud de aumento de lo asigando, pero  aún no hay respuesta”, explicó el director.

El Jardín actualmente maneja una nómina entre 260 y 270 empleados y entre ellos cuenta con un número considerable de técnicos expertos y otro personal de apoyo.

La competitividad  

La administración del parque ve fundamental el aumento, pues entiende que una parte que hay que trabajar de manera prioritaria son los salarios de los profesionales.

El organismo, que expone diversidad de plantas, ha apostado por  enviar personal  a estudiar al extranjero, a hacer maestrías y doctorados, pero muchas veces al llegar al país lo pierden, expresó  Ricardo García. “Y es que luego de preparase, sacrificarse y regresar a una institución que le pague 35 a 40 mil pesos, con eso es imposible que uno pueda retenerlo, y ahí perdemos ese recurso humano”, apuntó el biólogo.

Pero los desafíos por alcanzar su metas no terminan ahí. En cuanto a la fauna y la flora dominicana el Botánico ha generado información con el objetivo de llegar a maestros a través de talleres y diplomados, que quieren impartir, pero para eso se requiere aumentar  el personal y mejorar la condición de los que ya trabajan en el parque, dice su director.

“Hemos crecido mucho,  entonces, han aumentado los servicios, y por ende vamos a necesitar aumentar las condiciones, sobre todo las salariales y de los técnicos especializados, porque con el trabajo que se ha hecho hasta ahora, está la necesidad de que la información que generamos en el jardín llegue a  los profesores, a la educación, en todos los ámbitos”.

Especies amenazadas

Otra meta a la que se enfrentan es proteger las especies que tienen algún grado de amenaza. Pero el  Jardín “no puede asumirlo solo”, indicó su director. “Ahí vamos a necesitar que instituciones como Medio Ambiente y el presupuesto entienda que el Jardín necesita más recursos para poder dirigirse a  esos lugares, para estudiar esas especies, propagar esas especies e incorporarlas en programas del ministerio. Pero todo eso implica recursos”.

La cadena de vicisitudes para el desarrollo eficaz del parque no terminan ahí. Su director contó a Metro que en estos tiempos la investigación es fundamental, por lo cual la exploración botánica a profundidad es algo de lo que carecen, por el costo que esto significa.

Sumado a esto, otro problema grave que enfrenta el Botánico, dijo el director, es que  aunque  la mayoría de los técnicos que trabajan en el parque son biólogos, agrónomos, técnicos forestales, y lo hacen por vocación, tienen exigencias que cumplir y para García García, un investigador, como sucede en todas partes, debe tener las “condiciones apropiadas para rendir, para aportar y  ese es un reto que tiene el Jardín”.

“Cuando envías un equipo de botánicos, unas tres personas, a cualquier región del país, resulta muy costoso; pero hay que hacerlo porque es parte de la responsabilidad del Jardín, y el presupuesto no alcanza para cubrir esta parte”.

Mantiene el atractivo

A pesar de las condición de poco presupuesto y de infraestructura antigua, su administración se enfoca en que este ambiente natural no pierda su  atractivo para que las personas encuentren en él un lugar de esparcimiento y recreación familiar.

En la actualidad, para disfrutar de la diversidad de plantas y las riqueza del Jardín, la entrada les cuesta a los visitantes 70 pesos adultos y 50 los niños, y pueden pasar todo un día de recreación en medio de la naturaleza.

Los visitantes opinan

La estudiante Noemí Ramírez Sebastián, del Colegio Dominicano De La Salle, del barrio Simón Bolívar, en su visita al Botánico habló con este medio y destacó que el Jardín es un hermoso lugar, ya que hay especies de plantas que no conocía.

“Como no todos tenemos la oportunidad de viajar, aquí está la oportunidad de venir al parque y es más fácil y sencillo”, dijo la estudiante.

Destacó también que el recorrido que se hace le pareció encantador: “Es una oportunidad para compartir con los amigos y tener contacto con la naturaleza”.

Su maestra María del Carmen Pichardo apuntó que el motivo de traer a los estudiantes al Botánico Nacional fue para que ellos conocieran “La Rosa de Bayahíbe”, y cómo cultivarla.  Un dato: la rosa pertenece a la familia de las cactáceas y es uno de los pocos cactus que tiene hojas. Es originaria del país, y se encuentra exclusivamente en las proximidades del poblado de Bayahíbe en la región este del país. Pero está fuertemente amenazada por la destrucción de su hábitat.

La maestra Pichardo manifestó que vio la información de esta planta e hizo la cita para que los estudiantes conocieran de esta otras especies.

Para los estudiantes y la maestra, el Botánico se encuentra en las mejores manos en términos de cuidado y funcionamiento. “Ahora en la actualidad le están dando condiciones, antes estaba un poco descuidado. Ahora veo que han modificado, las plantas, gramas... Le están dando mucho cuidado”, elogió la maestra Pichardo.

Destacó que el parque es muy grande y que hay áreas que se pueden ver llenas de hojas, pero llamó a la conciencia de quienes comentan sobre el “abandono”, a que “hay que ser conscientes, porque están trabajando”.

También hizo una invitación a las personas que no acuden y que dicen que no hay nada que ver a que “no sean ignorantes”- “Tienen que venir para conocer de especies que no son de nuestro país y que se adaptan”, puso como ejemplo.

El Mariposario

Maciel Cabrera Hilario es encargada del área del Mariposario y cuenta que este es uno de los lugares más visitados del parque, pues los visitantes se enteran de la cantidad de especies de mariposas que existen, sus otras formas de alimento que no solo son flores, y cómo se reproducen.

“En el Mariposario, la mayor curiosidad que tienen las personas es porque no sabían la cantidad de especies que hay, que tenemos hospedero, y un lugar donde se depositan los huevos”, dice la especialista.

De igual manera, otro dato es que son especies diferentes y que pertenecen a una familia diferente según sea su forma, color y descendencia. Las mariposas, nos informaron, tienen colores favoritos: el naranja, el rojo y el amarillo, al igual que frutas como el melón, la lechosa y el guineo.
En el período escolar es cuando más personas visitan el área en un total entre 50 y 70 estudiantes, por grupos.

Para el señor Ricardo Guarionex García la labor que hacen es “invaluable y por vocación”. Entiende que en el Botánico hay  una gran cantidad de especies y que las cifras cambian porque en la emdida en que aparecen y desaprecen algunas especies.

Finalmente, invitó a los ciudadanos a visitarlos, y cerca de de dos mil plantas exóticas y endémicas y nativas, incluyendo lo que los agrónomos llaman “maleza”.

“Como no todos tenemos la oportunidad de viajar, aquí está la oportunidad de venir y conocer las especies”. Noemí Ramírez Sebastián/ Estudiante

“Yo espero que en el presupuesto del año próximo al jardín se le asigne alguna partida para nosotros poder cumplir con esas responsabilidades”. Ricardo Guarionex García / Director del Jardín Botánico

Aún por hacer
¿Qué no se ha logrado?

• Falta mejorar y ampliar algunas colecciones, como el pabellón de cactus.
•  Aumentar los recursos humanos: más biólogos, más botánicos.
• La construcción de más jardines botánicos en el país.
 

Situación
Lugares en deteriorados e inversión

•    Pabellón de plantas medicinales. Se estima la inversión de 10 a 15 millones para remozar.

•    Los museos en deterioro. Hay que mejorar eso con unos 10 millones.

•    Personal operativo. Esperan tener un incremento de  por lo menos 15 o 20 millones de pesos

Ricardo Guarionex García considera que el presupuesto que tienen no les permite tomar 10 o 15 millones para estos trabajos, por lo entiende que están  hablando de que el Jardín necesita entre 60 y 100 millones de pesos para remozamiento, adicional al presupuesto.

“La mejora de la infraestructura podrá ser una asignación aparte del presupuesto asignado. No tenemos interés particular en que nos lo asignen al Jardín para nosotros ejecutar esa partida; si lo asume otra institución del Estado, estaríamos felices. Lo que queremos es que nos ayuden con ese problema”.

Ocho años
Avances en su gestión

• La construcción del banco de semillas.
• Los senderos para personas con discapacidad.
• El centro educativo taíno
• La restauración de gran parte de la verja perimetral.
• La adquisición de equipos, incluyendo vehículo de transporte y un tren nuevo para el servicio.