La lenta distribución de ayuda a los afectados en Haití por el huracán Matthew amenaza con agravar la crisis humanitaria en este país, que necesita con urgencia agua, alimentos y medicinas para atender a 1,4 millones de personas.

Ocho días después del paso del huracán Matthew, una amplia región de Haití, el país más pobre de América Latina, continúa sumergida en una estela de destrucción que demanda de ayuda urgente para evitar el rebrote de enfermedades como el cólera, que dejó miles de muertos tras el terremoto de 2010.

Las últimas cifras provisionales divulgadas este martes por Protección Civil establecen que Matthew causó la muerte a 473 personas, produjo heridas a 339, 75 desaparecidos y obligó el desplazamiento de 175.000 personas alojadas en 224 refugios, aunque otras fuentes de autoridades locales elevan al cifra de muertos a 800.

Varios países como EE.UU., España o la vecina República Dominicana han enviado ayuda a Haití y otros la han prometido desde el pasado martes cuando el potente huracán descargó su furia, especialmente en el sur, pero el difícil acceso a las zonas más afectadas ha hecho que la misma se reparta a cuentagotas.

Este miércoles llegó a Haití el primero de dos aviones enviados por España con ayuda humanitaria para ser trasladada a las zonas afectas por el ciclón.

Este primer avión trajo 12 toneladas de medicamentos, kits higiénicos, toldos resistentes al agua, mosquiteras y pastillas potabilizadoras, ha sido aportada por las organizaciones no gubernamentales españolas Cruz Roja, Médicos del Mundo y Oxfam Intermon, según informó a Efe la coordinadora de la oficina técnica de la cooperación española en Haití, Carmen Rodríguez.

Un segundo avión español, compartido con el Programa Mundial de Alimentos, llegará este jueves con otras trece toneladas de equipos de depuración de agua aportado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), desde su centro logístico de Panamá.

La ayuda dominicana, que fue despachada este martes y que llegó hoy a Haití, incluye 95.000 raciones alimenticias, así como equipos de construcción, ambulancias, plantas eléctricas móviles y para la potabilización del agua.

A Haití llegó también en las últimas horas la embarcación ARC 7 de Agosto de la Armada Nacional de Colombia para apoyar a la población afectada.

Pero la desesperación empieza a cundir entre la población de Jeremie, en el suroeste de Haití, ante la falta de agua y alimentos.

La Policía Nacional haitiana patrulla constantemente la ciudad y los caminos cercanos y no hay miramientos a la hora de sofocar el más mínimo amago de revuelta, como el que se pudo desencadenar este martes, cuando un grupo de hombres bloqueó una de las calles de acceso al centro urbano.

Al menos un hombre fue detenido después de que un grupo de personas montará un par de barricadas para exigir que se les entregue la comida, la bebida y las medicinas que parecen no llegar nunca a sus manos.

El ministro haitiano de Interior, François Anick Joseph, afirmó hoy que la prioridad es responder a las necesidades de agua, alimentos y medicinas para las personas en las zonas afectadas, y posteriormente pasar a la fase de reconstrucción.

Más de 2 millones de personas se vieron afectadas por el ciclón, siete de los diez departamentos y al menos 90 municipios del país sufrieron daños, entre ellos, el Sur y Grand Anse (suroeste), severamente afectados, según la Protección Civil haitiana.

Además entre el 60 % y el 90 % de las cosechas fueron destruidas y la industria pesquera está paralizada por los daños.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha informado de un aumento de casos de cólera, por lo que prepara el envío de un millón de vacunas para ayudar a evitar la propagación de la enfermedad en vista de que la contaminación del agua debido a las inundaciones podría catalizar el contagio.

Por su parte, el Ministerio de Salud Pública haitiano afirmó este martes que al menos 20 personas han muerto por cólera y 179 han resultado afectadas tras el paso del fenómeno por las regiones sur y suroeste el martes de la semana pasada.

El huracán obligó a las autoridades electorales a aplazar los comicios generales previstos para el 9 de octubre.