Unicef República Dominicana, desde 2013 a la fecha, ha ofrecido los datos de que solo el 7.8 % de los recién nacidos lactan de manera exclusiva en el país, un índice inferior al de México y Paraguay.

La leche materna es el alimento más importante para los niños por esta razón  los organismos internacionales aconsejan amamantar a los hijos por lo menos durante los primeros 24 meses de vida, no obtante esa no es la realidad que se vive en República Dominicana.

El país cuenta con la Ley No. 8-95, que declara como prioridad nacional la Promoción y Fomento de la Lactancia Materna y enseñanza y difusión de la práctica, por ser la leche materna indispensable para garantizar un sano desarrollo y crecimiento del niño, lo que pocos especialistas de la salud le enseñan a las madres.

Michaela Arriaza educadora prenatal y especialista en pre y postparto, lactancia,  además de coach para padres recién paridos, habló con Metro y aseguró que en el país hoy hay más asesoras certificadas de lactancia que desde hace seis años, lo que entiende es una  excelente noticia para las madres que quieren lactar y necesitan ayuda.

Arriza informó que hay diferentes grupos de apoyo organizados por la Liga de La Leche y  que la organización Babytime imparte talleres de lactancia e información a padres que quieren aprenderj a desenvolverse mejor con la lactancia de sus bebés.

La especialista calificó de alarmante los datos de que solo 7.8 % de las madres dominicanas lactan a sus niños.

Mi vida cambio

Karla Marie Hernández es una de las tantas madres que hay en República Dominicana que en el tiempo de gestación no recibieron la orientación de los especialistas de la salud en torno a la importancia  de lactar para la madre y él bebe.

En una conversación con Metro, Karla Marie expresó su experiencia como madre y lo importante que ha sido la leche materna para ella y para su bebé, que nació de cinco libras y faltándole un mes de gestación.

“Mi madre me lactó por un año y medio, en ella  fue que vi el ejemplo de lo que es la lactancia. Lo hizo con mi hermano, entonces cuando yo salí embarazada, era algo que yo quería para mi hijo y comencé a investigar” cuenta Karla.

“Empecé buscando información en la web y con otras madres y me di cuenta de que la lactancia en este país estaba en un índice de 7% en  las madres que duran seis meses lactando a sus hijos de forma exclusiva”.

Durante su investigación, esta madre destaca que ese porcentaje de lactancia en el país la sorprendió, por la cantidad de beneficios que la leche materna le otorga al organismo del bebé.   

“Fui y consulté con dos ginecólogos y ninguno me incentivó a la lactancia. Incluso tuve una mala experiencia con el pediatra que había elegido en primera instancia para mi hijo, que me dijo que ‘le diera formula’. Pero yo estaba muy bien informada acerca de lo que es la lactancia por otras personas y no por los profesionales que son los que deberían informar”, comenta.

En su camino por la maternidad y la búsqueda del mejor alimento en los primeros días de la vida de su hijo, Karla narra que en la clínica lo que decían es que “la fórmula es la que engorda”.

“No me dijeron que en los niños prematuros, el cuerpo de la mujer es tan inteligente que la leche de la ella sabe cuéndo el niño nace antes y la leche los hace engordar el doble. Ni las enfermeras ni los profesionales te dan la información que necesitas, en otros países cuando das a luz lo primero es pegarte tu hijo”, subrayó.

Pero además de la falta de orientación eficaz y oportuna, en el país muchos mitos y obstáculos sociales operan en contra de la lactancia materna. En la sociedad dominicana, para algunas personas, está catalogado como algo obsceno, morboso y hasta muestra de falta de higiene que una madre saque el pecho en público y alimente a su bebé.

Karla Marie, en su experiencia como madre, ha tenido que enfrentar las miradas morbosas y de asco o disgusto que algunos ciudadanos le dan al alimentar a su hijo en lugares públicos.

Dice que ha estado lactando en público desde que su pequeño nació y que su esposo la apoya.

“Siempre nos sorprendíamos porque la gente se quedaba mirando, pero no era nada, hasta que un día me di cuenta de un hombre que miraba con miradas morbosas y me incomodé mucho”.

Karla Hernández definió el alimentar a su hijo  en público como la mejor experiencia. “Cada vez que me saco el seno en público para amamantar a mi hijo es como un trofeo, quiero darle lo mejor a él”.