El Partido Haitiano Tet Kale (PHTK), del expresidente de Haití Michel Martelly y de Jovenel Moise, el más votado en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, dijo hoy que no reconoce al designado primer ministro, Fritz A. Jean, quien asumió el cargo el viernes.

El portavoz del partido, Guichard Doré, aseguró que el nombramiento de Jean viola el acuerdo firmado el pasado 6 de febrero entre Martelly y los presidentes del Congreso Nacional (bicameral) un día antes de que concluyera la gestión del exmandatario, que dejó la Presidencia sin que se haya elegido en las urnas a su sucesor.

Para el PHTK, Jocelerme Privert, quien era presidente del Senado y asumió interinamente la presidencia haitiana tras el fin del mandato de Martelly, "no respeta el acuerdo y su promesa durante las negociaciones".

Este partido se unió de esta manera a otros partidos y sectores que aseguran que la elección de Jean no fue fruto del consenso.

Doré señaló que el presidente Privert "empieza muy mal y puede agravar la crisis".

"Nosotros en el PHTK vamos a combatir en toda su forma para que el acuerdo sea la carta de la salida de la crisis porque nosotros hicimos nuestra parte cuando el expresidente Martelly abandonó el poder", dijo.

A la vez, agregó que realizan consultas con su parlamentarios y partidos aliados "para dar una respuesta adecuada porque no aceptaremos que el presidente y el primer ministro salgan del mismo grupo político. Queremos una salida de la crisis, no crear más crisis".

Haití tenía previsto celebrar el 24 de enero pasado la segunda vuelta de las presidenciales, pero fueron aplazadas dos días antes por el Consejo Electoral Provisional debido al deterioro de la seguridad y las amenazas de muerte contra casi todos los miembros de ese organismo, que solo funciona ahora con dos.

La primera ronda de las votaciones se celebró el 25 de octubre de 2015 y en ella los candidatos más votados fueron el oficialista Jovenel Moise y el opositor Jude Celestin, quien rechazó esos resultados por considerarlos fraudulentos.

Celestin anunció que no acudiría a la segunda vuelta, prevista para el 27 de diciembre, lo que contribuyó a que el CEP tomara la decisión, también en aquella ocasión, de suspender los comicios.