“En las cuentas de los órganos del Estado, sean éstas de los tres Poderes clásicos, o de cualquier otro organismo estatal; tales como páginas web, cuenta de Twitter, Facebook, o cualquier otra de las herramientas de trabajo en las redes sociales, de uso oficial de las instituciones públicas, sus administradores deben abstenerse de utilizar estas plataformas para difundir mensajes o imágenes que se identifiquen con un candidato, partido u organización política, sea de manera abierta o subliminal, directa o indirecta”, determinó ayer el órgano rector de las elecciones en el primer punto de una resolución, fruto de la reunión de sus cinco miembros.

“Disponer, como en efecto dispone, la admonición pública, en la persona del licenciado Roberto Rodríguez de Marchena, en su calidad de responsable de la cuenta Twitter que dio lugar a la disposición primera de esta resolución”, dispuso también la JCE, luego de discutir los mecanismos que aplicará para evitar la competencia desigual con miras a las elecciones del 15 de mayo.

Sin embargo, la autoridad electoral se desentendió de las denuncias de la inversión excesiva en publicidad en la campaña a la reelección del presidente Danilo Medina.

“Se contrae a hechos y situaciones ocurridos en el mes de enero del año en curso, con anterioridad a la Proclama dictada el 02 de febrero”, se excusa. También tratará de homogenizar el acceso de todos los aspirantes a los medios de comunicación controlados por el Estado.