Un bombardeo aéreo sobre un hospital en una zona de Alepo, Siria, la semana pasada, causó la muerte de al menos 50 personas, entre ellos el último pediatra que operaba en la región.

Su nombre era Mohammed Wasim Maaz, un ciudadano sirio de 36 años, que murió el 27 de abril después del ataque aéreo en el hospital Al Quds.

“El doctor Wasim era un pediatra extremadamente dedicado, que eligió arriesgar su vida para seguir ayudando a la población de Alepo. Su muerte es una tragedia terrible que tendrá un impacto devastador", declaró Rami Abdurahman, jefe del Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

En la última semana se ha registrado una ola de violencia en esta localidad, pese a que sigue en vigor el alto el fuego iniciado en febrero y aceptado por el Gobierno de Damasco y la Comisión Suprema para las Negociaciones (CSN), principal alianza opositora.