El proceso por la filtración de información clasificada vaticana, conocido como “Vatileaks 2”, recibió ayer su primera sentencia: dieciocho meses de cárcel para el sacerdote español Lucio Vallejo y la absolución de los dos periodistas que publicaron el material.

Los documentos filtrados daban cuenta de la rigidez estructural y personal de algunos estamentos del Vaticano que se resisten a las reformas que pretende llevar a cabo Francisco.

El presidente del tribunal de primera instancia del Estado del Vaticano, Giuseppe dalla Torre, leyó el veredicto con el que condenó únicamente a Vallejo y a su excolaboradora Francesca Chaouqui, que recibió la pena de diez meses de prisión.

El resto de los cinco imputados en el juicio fueron absueltos: el administrativo Nicola Maio y los periodistas que publicaron la documentación reservada, Gianluigi Nuzzi y Emiliano Fittipaldi, en sus respectivos libros Via Crucis y Avarizia.

La excepción fue el sacerdote español Vallejo, quien ha confesado haber pasado la información a los periodistas por supuestas presiones de Chaouqui; el cura no dejó de sonreir durante toda la sesión en la que habló con los periodistas acreditados.

“Vatileaks 2” recibe este nombre debido a que ya hubo una primera filtración de documentos, en 2012, que implicaban al papa Benedicto XVI en casos de corrupción de la Santa Sede.