¿Cuáles son los principales problemas que enfrenta la circunscripción 2 del Distrito Nacional?

Es una circunscripción dispersa, grande, con mucha desigualdad social.

Tenemos dos pulmones: el Zoológico Nacional y el Jardín Botánico de los tres que hay en todo el Distrito Nacional. En el primero te encuentras la basura regada en la misma calle y con el mal olor causado por las aguas residuales.

Tenemos también el problema de la violencia y la inseguridad. Este un problema global en todo el Distrito Nacional.

No tenemos reforma policial todavía. Tenemos policías que ganan muy poco dinero. Tú te encuentras con la realidad de que cuando el narcotraficante es el que maneja el barrio el policía se subordina. En la mayoría de los crímenes cometidos hay un policía involucrado. En esta circunscripción se da mucho el tema de los asaltos y otras problemáticas.

Si ganas como diputada de esta demarcación, ¿a qué temas darías prioridad?

Creemos que hay que hacer el proyecto de drenaje pluvial al nivel de todo el Distrito. ¿Por qué no se ha hecho? Porque eso no se ve. Los políticos que van a la política a servirse, quieren solo los votos y hacen infraestructuras inmensamente grandes para que la gente las vea.Lo que no se ve, como el drenaje pluvial, no lo hacen. ¿Entonces qué pasa? Que nos damos cuenta de que no tenemos drenaje pluvial cuando llueve o cuando pasamos por un sitio y nos da un mal olor.

No tenemos el sistema de tratamiento de aguas. Solo hay uno que funciona; eso no es posible. Las enfermedades vienen de ahí mismo. Nosotros reduciríamos bastante las enfermedades en el país solamente con la medida del Plan de Tratamiento de Agua, como parte de la prevención.  Promovería el proyecto de Ley de Desechos y la Ley del Agua, que está en el Congreso.

En otro aspecto, yo vengo de la sociedad civil organizada. A mí lo que me interesa es la democracia participativa. Me interesa cambiar el modelo político que existe en el país. Entonces, ¿qué es lo que vengo a proponer? Que utilicemos las herramientas de participación social para que la gente pueda tener una relación directa con su representante.

Hasta ahora nosotros hemos vivido el hecho de que diputados y senadores no tienen un vínculo con la comunidad sino que ganan unas elecciones y se desaparecen en los siguientes cuatro años, y 20 días antes del próximo proceso electoral reaparecen en la comunidad. Hay una desconexión entre el representante y su representado. De resultar elegida estableceré las Asambleas Ciudadanas, para discutir con la población sobre las propuestas legislativas.

Mi propuesta viene a que se respete y se garantice la participación de la mujer, de la juventud y de las personas con discapacidad en los espacios electorales.

Queremos romper el mito y demostrar que se puede ganar sin clientelismo, con propuestas, y sin gastar 20 millones de pesos pero con el apoyo de la sociedad; y cuando la gente vea que nosotros podemos hacer eso otros jóvenes se van a animar a participar en la política.

¿Cuáles mecanismos de defensa utilizas para combatir al monstruo económico que representa el partido oficialista?

Estamos en una situación de mucha desventaja; sobre todo para los candidatos jóvenes que no tienen esa fortuna. Hay desventaja para las mujeres; a nosotras nos cuesta el triple llegar y mantenernos.

Nos cuesta que nos incluyan en los debates, que nos miren de una manera diferente. Pero yo pienso que en esta primera etapa donde no tenemos reglas claras, que es el problema mayor, tenemos que apelar al voto consciente de la ciudadanía que quiere un cambio. Tenemos que apelar a los amigos y amigas que nos han apoyado en luchas sociales, a los medios de comunicación que nos abren las puertas para garantizar una visibilidad.

Se acercan las elecciones generales; este año con nuevas herramientas tecnológicas para el conteo de votos. ¿Cuán confiada estás en la transparencia del próximo proceso electoral?

Confío en que la Junta Central Electoral tiene una gran labor. Tiene que garantizar que los delegados de todos los partidos puedan acceder a todo este tipo de información.

De hecho, creo que la Junta está atrasada para la educación a la ciudadanía sobre este proceso de cómo votar. Son elecciones complejas, diferentes. La educación, a mi juicio, debió empezar hace más de un año, sobre todo en una ciudadanía donde hay una parte que no tiene acceso al mismo tipo de educación; que puede confundirse en la forma de votación.

Creo que la forma de votación es muy importante para garantizar la transparencia y la menor cantidad de votos nulos posibles. Pienso que este nuevo sistema pudiera permitir que no se utilicen las prácticas corruptas de elecciones anteriores. Sin embargo, eso habría que verlo porque siempre hay forma de hacer un rejuego.

Este nuevo sistema pudiera contribuir a que haya cada vez menos compra de conciencia o de votos, pero sin duda que todo tiene su trampa. Nosotros tendríamos que ver y confiar en que la JCE le va a entregar la información  a todos los partidos al mismo tiempo y que nuestros delegados van a defender el voto. Confiamos también en una ciudadanía vigilante.

El sector femenino viene exigiendo más participación en los ambientes políticos ¿Qué tienes pensado para lograr la paridad de la que tanto se habla?

La mujer también tiene que empoderarse. Somos más del 50% del electorado. Otros países nos llevan millas en liderazgo femenino y nosotros no hemos entrado en esa ola.

El candidato Luis Abinader propone que para el año 2020 el 50% de los empleos estén ocupados por mujeres. Eso es una propuesta interesantísima y sé que su gabinete de gobierno va a estar compuesto por una buena cantidad de féminas.

Una de mis críticas es que actualmente lo que se usa es nombrar a mujeres en asuntos que se cree que solo son de mujeres. Otros países tienen mujeres como ministras de defensa, como ministras seguridad nacional, y aquí hay muchas mujeres preparadas en todas las áreas para desempeñar esos roles.
En esas posiciones que son verdaderamente duras en toma de decisiones no nos hemos atrevido a poner a la mujer. Yo creo que eso con una nueva generación pudiera cambiar y abrir muchas más puertas.

Te conocemos por tu participación en la sociedad civil, sobre todo en luchas como la del 4% del PIB para la educación ¿Por qué haces esta transición hacia la política?

Yo di el paso de involucrarme en una organización partidaria porque entiendo que desde dentro es que podemos a hacer los cambios.

También di el paso porque en la República Dominicana actualmente hay una dictadura de partidos que es muy peligrosa para el balance en la democracia. Hay una dictadura de partidos porque el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) a través de los años se ha venido consolidando, pero no de manera democrática sino antidemocrática.

Ustedes vieron cómo nuestro presidente actual –Danilo Medina– usó La Constitución de la República. La cambió y la modificó por un solo artículo. Ni siquiera nos hizo un aguaje para que los ciudadanos pensáramos que él estaba también interesado en incluir otros derechos. No. Fue el poder por el poder, para mantenerse en el poder.

Esa dictadura de partidos hay que romperla y el partido que tiene ahora mismo la vocación de poder para romper la dictadura de partidos es el PRM. Por eso me uní. Entiendo que el Congreso Nacional hay que equilibrarlo; no puede estar en manos de un solo partido.

Tengo siete años dirigiendo el movimiento Toy Jarto. La gente me dice tú te vendiste, pero no. Es que mis inquietudes sociales han estado desde que tengo uso de razón. La política es para el que tiene vocación de servir.

A mí el PRM no me ha entregado un premio, porque una candidatura no es un premio. Es una responsabilidad muy grande y yo no cuento con los fondos para hacer una campaña como los demás. Yo me la estoy jugando por el país, porque inclusive trae como consecuencia un desgaste en la imagen del liderazgo.  

¿Vale la pena involucrarse tomando en cuenta cómo descalifican a la mujer y a la gente joven en el ambiente político?

Yo he lidiado con la descalificación toda mi vida. Lamentablemente, nosotros como dominicanos hemos tenido mucho miedo de involucrarnos, de ser parte de algo; de que nos critiquen...

Eso es lo que nos dicen para que no nos involucremos. Que usted sea servidor público no significa que usted vendió su conciencia. Usted no trabaja para un gobierno, usted trabaja para un país.

La gente buena tiene que secuestrar a los partidos. Secuestrar a las instituciones políticas y públicas del país. No podemos quedarnos sentados viendo televisión diciendo que la cosa está mala. Vamos a secuestrar a las instituciones; vamos a llenarlas de gente que pueda servir la patria.

Aquí lo que debe hacerse es un pacto generacional donde vayamos todos los candidatos jóvenes a renovar el Congreso Nacional. Seguimos reeligiendo la misma gente una y otra vez. Necesitamos un Congreso nuevo.