El huracán “Matthew” no dio tregua al Caribe Central. Luego de atacar con fuerza a República Dominicana y a Haití, pasó por Cuba y hasta ayer su próximo destino era Estados Unidos.

Específicamente Miami, Florida.  En las góndolas de los supermercados, sobre todo el área de los botellones de agua, había un vacío.

Ya cerraron las escuelas, ordenaron las evacuaciones y los organismos de socorro permanecen con el ojo puesto en este fenómeno, descrito por especialistas como el más poderoso que toca esta tierra desde hace una década, y que proyectaba su paso seguro por las Bahamas.