Villa Mella, centro urbanizado del municipio Santo Domingo Norte, se consume entre basura, apagones, atracos, falta de agua y un notable abandono que queda al descubierto al recorrer sus barrios.

Así lo cuentan residentes de algunas comunidades que se ven afectadas por cada uno de estos problemas a los que buscan paliativos sin que hasta la fecha las autoridades les respondan con soluciones.

Antonio Montero, quien vive en el residencial Vista Bella, cuenta que en un mes tiene que comprar cuatro y cinco camiones de agua, lo que representa un gasto extra en su bolsillo y afecta el presupuesto familiar. “El agua dura 15 días sin aparecer y tenemos que llamar, muchas veces tengo que comprar camiones de agua a 450 pesos y otros a 500 pesos”, comenta.

En el mismo sector, José Pérez se consuela con el hecho de que llega los fines de semana, pero resalta que muchas de las tuberías que llevan el líquido están rotas y que por tanto se desperdicia mucha agua. “A veces no la manda porque si se está botando, para qué mandarla”, argumenta.

Para algunos sectores, los pozos para extraer aguas subterráneas han venido a servir como alternativa. Pero aquí entra en juego la obligación de almacenar el agua en tanques, cisternas y otros envases, con el agravante del peligro de propagación del mosquito que contagia el dengue, que este año ya cobró decenas de vidas, según las cifras oficiales.

Alexandra Bonifacio quien tiene una sala de tarea en Vista Bella III, expone un resumen de las calamidades de ese y otros sectores de Villa Mella. “Aquí el agua nunca llega, si no es porque tenemos un pozo sumergible, que a veces se achica cuando no hay lluvia, moriríamos; la basura pasa de cada año un día y debería pasar semanal y la delincuencia está acabando, a cualquier hora te roban, hasta a las 7:00 de la mañana; esta Navidad es con miedo que uno está”.

 

Cúmulo de problemas

Al problema de insalubridad por la escasez de agua, se le suma la gran cantidad de basura que se acumula en sus calles y, sobre todo, en la vía principal, la avenida Hermanas Mirabal.

Como si el estado de ánimo no estuviera suficientemente bajo, por las precariedades en los servicios, los atracos constituyen el “pan de cada día”, en este municipio de 468 mil 500 habitantes, sin contar al distrito municipal La Victoria, según datos del Censo Nacional de 2010.

“El problema principal es el de las calles, las malas condiciones y sobre todo los atracos; en el día te atracan como si nada y la Policía aparece cuando le da la gana”, se lamenta José Félix.

Mayelyn Guzmán, quien trabaja en un salón de belleza, dice que se siente desamparada por las autoridades y recita un rosario de males: “la basura, la luz es un caos, se va a las 7:00 de la mañana y viene a las 7:00 de la noche y, para colmo, la factura llega altísima, como si uno estuviera consumiendo; las calles algunas están arregladas, hay otras que no que no puedes ni caminar y menos con vehículos”. Agrega que la delincuencia “está acabando” y que no importa la hora del día. “A mí me iban a atracar no hace mucho, eso da pena y vergüenza te matan por nada”.

Un comentario recurrente de los moradores de Villa Mella es que los políticos llenan a los moradores de promesas en el período de campaña electoral. “Cuando quieren el voto te besan y te abrazan y tú eres el mejor en ese momento”, expresa Guzmán, quien dice que luego la población se queda esperando las soluciones ofrecidas.

 

Cambiarán a la recolectora de basura

Decenas de moradores se quejaron del Ayuntamiento de Santo Domingo Norte como el responsable de planificar la urbanización de la ciudad, mantener en buen estado las vías públicas y velar por la higiene de la ciudad.

Roberto Molina, encargado de Prensa del ASDN, informó a Metro que, ante la gran cantidad de basura que arropa el municipio el cabildo realizó “una licitación para la recolección de basura y la compañía se cambiará, ya el proceso está terminado”.

Especificó que “la compañía que ganó la licitación para la recolección de desperdicios es Con Waste, y el día primero (de diciembre) entra en función. Pero, como sabes que los cambios son difíciles, por eso entiendo se está viendo tanta basura”.

Molina agregó que, pesar de no tener las funciones de suplir el agua potable, la gestión del alcalde Francisco Fernández ha creado unos “veinte mini acueductos” con presupuesto participativo.

Sostuvo que “se necesita la conexión del acueducto de Santo Domingo Norte, que es la Corporación de Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo ( CAASD), que lo tiene que hacer y no se ha hecho”.