Una diputada opositora argentina presentó una denuncia contra la expresidenta Cristina Fernández y sus hijos, Máximo y Florencia, por presuntos delitos de enriquecimiento ilícito y falsificación de documentos públicos.

El juez Claudio Bonadio será el encargado de investigar la denuncia penal presentada por la diputada de centroizquierda Margarita Stolbizer en la Justicia federal por la “manipulación y posible adulteración de documentos públicos relacionados con la empresa Los Sauces”, conformada en 2006 por el fallecido expresidente Néstor Kirchner, Fernández y Máximo Kirchner, según reza el texto de la denuncia.

El titular del Juzgado en lo Criminal y Correccional ya asumió la causa sobre las presuntas irregularidades en Hotesur, empresa gestora del lujoso hotel Alto Calafate (en la sureña provincia de Santa Cruz), a partir de una denuncia presentada en 2014 por la misma Stolbizer hasta que fue apartado en julio.

La diputada del partido Generación para un Encuentro Nacional (GEN) alegó que Fernández cometió presuntas irregularidades, como el registro de un domicilio ficticio para la firma, la ausencia de declaración de inmuebles ante los organismos tributarios o la falsificación de documentos relacionados con la compra y venta de propiedades.

Además, hizo hincapié en que Los Sauces pasó de no poner en marcha operaciones en 2007 ni en 2008, a realizar inversiones en inmuebles que superan los 9 millones de pesos argentinos (600,000 dólares) en 2009 y los 10 millones de pesos (666.000 dólares) en 2012.

“Es imposible que una empresa que no tiene movimientos de golpe aparezca comprando tantos inmuebles millonarios”, dijo Stolbizer antes de señalar “vínculos” entre la empresa de los Kirchner y las de Cristóbal López y Lázaro Báez, investigados actualmente por corrupción.

“Sobornos o retornos a los Kirchner”

La diputada aseguró que las ganancias percibidas por Kirchner y las que obtuvieron Fernández y sus hijos tras la muerte del exmandatario en 2010 las obtuvieron gracias a los alquileres que pagaban ambos empresarios por las propiedades de Los Sauces.

Para ella, la sospecha es que los alquileres “en realidad podían ser sobornos o retornos a los Kirchner por negocios que entregaron a Báez y López durante estos 12 años” de mandato.

A su juicio, todos estos hechos “podrían constituir ilícitos penales pasibles de reproche en particular por afectar la administración pública y la fe pública” y, por ese motivo, considera necesario “ordenar una investigación” de sus responsabilidades.

Stolbizer pidió a la Oficina Anticorrupción la remisión de las declaraciones juradas de la exmandataria y su hijo, copias certificadas de las inscripciones de Los Sauces y que el fisco argentino acompañe las declaraciones juradas de bienes y ganancias de la empresa desde 2006 hasta la actualidad.

“En Hotesur la devolución de los favores se hacía a través del alquiler de habitaciones. Con Los Sauces, la devolución de favores se hacía mediante el alquiler de inmuebles a las empresas de Lázaro Báez y Cristóbal López”, señaló Stolbizer en el canal América TV.

“La hipótesis que hemos trabajado a partir de estudiar los negocios inmobiliarios es que Néstor Kirchner decide buscar un mecanismo para pagar menos comisiones y era tan avaro que armó su propia empresa lavadora”, sentenció.