Con el argumento de que “varias generadoras están fuera de servicio y un gran número de plantas aportan por debajo de su capacidad”, la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) justificó ayer los apagones que desde hace varias semanas causan malestar y contratiempo en la población del Gran Santo Domingo.

Su afirmación se opone por completo a la de la Asociación  Dominicana de la Industria Eléctrica, (que reúne a las generadoras privadas) de que las empresas distribuidoras (entiéndase Edesur, Edenorte y Edeeste) solamente adquieren una parte de esa electricidad para servirla a los usuarios.

Según la CDEEE, “si bien la capacidad instalada suma 3,246 megavatios, varias unidades generadoras están fuera de servicio por diversas causas, y un gran número de las plantas aporta por debajo de su capacidad nominal, lo que resta más de 700 megavatios al Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI)”.

Un comunicado de la CDEEE indica que el sistema opera con el mínimo requerido, lo que en términos prácticos representa un déficit y provoca la extensión de los apagones que se reportan desde diversos sectores.

“El SENI cuenta actualmente con una disponibilidad real de apenas 2,575.07 megavatios, cantidad similar a la demanda máxima del país, lo que le impide mantener una reserva fría necesaria para garantizar la estabilidad y reducir la vulnerabilidad”, refiere la CDEEE en el informe enviado a este medio.
En contraposición, el domingo el director ejecutivo de la Asociación Dominicana de la Industria Eléctrica (ADIE), Milton Morrison, aseguró que “la responsabilidad del incremento de los apagones de estos últimos días recae sobre las empresas distribuidoras y no las generadoras”.

Sin margen de contingencia

En cuanto a la “reserva fría” la CDEEE explicó que es la cantidad de megavatios que, aunque no esté encendida en determinado momento, está lista para entrar al sistema si es necesario. Al no contar con ese margen, ante cualquier imprevisto –sobre todo atmosférico– se hace imposible suplir de energía suficiente a los hogares dominicanos.

En los citados 2,575.07 megavatios se incluye la generación de varias plantas que producen a partir del viento y una solar, que solo pueden operar cuando las condiciones lo permiten. También las hidroeléctricas, con capacidad nominal para 286 megavatios, que suelen aportar, en horas pico, menos de 200.  

Las que no están generando

Forma parte de la lista de plantas que actualmente no funcionan la central Los Minas VI, que se encuentra fuera de servicio por mantenimiento mayor. Esta central de gas natural tiene una capacidad instalada de 118 megas. Otra central que está fuera de servicio es Haina TG, de la empresa Egehaina, que trabaja con fuel oil No. 2 y que, según la CDEEE, por falta de combustible no puede brindar su capacidad instalada de 100 megas.

Tampoco están despachando la San Lorenzo, de gas natural y capacidad para 34.5 MW, y San Pedro Vapor, de 30 megavatios.

Según la entidad, hay otras que generan por debajo de su capacidad.  Los Mina V, también de gas, con una capacidad instalada de 118 megas, solo está aportando al sistema 105. Asímismo, La Vega y Palamara aportan en conjunto 184 megas de los 194.52 de su capacidad nominal.

De igual manera, la Sultana del Este presenta una capacidad instalada de 102 megas, pero ofrece al sistema interconectado 62 MW. En esa misma línea deficitaria se encuentra Quisqueya II, perteneciente a la empresa EgeHaina, con una capacidad instalada de 215 megas y ofreciendo al SENI unos 212 megas.  

Afectados por largas horas de apagones

Sea por las generadoras o por las distribuidoras, lo cierto es que en varios sectores del Gran Santo Domingo, la energía 24 horas no es más que una farsa. Lo confirma el testimonio de Osvaldo Payán, residente en Villa Mella, quien en declaraciones a este medio dijo que en su localidad solo cuentan con energía la mitad de las horas. “El servició eléctrico en Villa Mella es pésimo, horrible; la luz se va un promedio de 12 a 14 horas por día”, critica.

Patricia Martínez también es víctima de estas largas jornadas de apagones. Dice que en Las Caobas, Santo Domingo Oeste, “la luz se va hasta por 12 horas al día”.

En el interior del país la realidad no está muy alejada de lo anterior. A través de la red social Facebook, María Robles cuenta que en Villa España, provincia La Romana, los apagones duran alrededor de seis horas.

En la zona norte del país ocurre lo mismo. Edith Robles reporta que en el distrito municipal Cienfuegos, provincia Santiago, la energía eléctrica se va desde las 2:00 de la tarde hasta las 7:00 de la noche, un día sí y un día no.

Acuerdo de Madrid

La CDEEE también anunció ayer que ya las bases para la licitación de los nuevos contratos están en su fase final, hecho que acabaría con el muy criticado acuerdo de Madrid.  

“La conclusión de los Acuerdos de Madrid posiciona a las empresas distribuidoras de electricidad para realizar una mejor gestión de sus compras de energía, ya que no estarán obligadas a cumplir compromisos contractuales que resultaban onerosos y dificultaban su estabilidad financiera”, recalca. 

El vicepresidente ejecutivo de la CDEEE, Rubén Jiménez Bichara, explicó que la licitación permitirá a las empresas distribuidoras obtener la potencia que demandan a un precio razonable y competitivo, ya que se producirá competencia, tanto de precio como de disponibilidad, entre los actores del sistema.