En tres días, el Papa de América llega a la casa de la Patrona de América, La Guadalupana. El Pontífice ya le dijo a la feligresía mexicana y del mundo que “está contento” con esta visita. Expresó su deseo de andar en vehículos sin blindaje y pidió un favor especial: un minuto con la Virgen María.

“Cuando ya falta muy poco para mi viaje a México, ¡estoy contento! Siento una gran alegría. Siempre tuve un recuerdo especial en mi oración por todos los mexicanos. Los llevo dentro de mi corazón, ahora podré visitarlos y pisar esa bendita tierra, tan amada de Dios, y tan querida de la Virgen María”, expresó el papa Francisco en un video difundido a través de las redes sociales.

Y aunque el también Jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano ha dicho que la intención de su viaje a México es “ir como misionero de la misericordia y de la paz”, representantes de la Iglesia Católica dominicana visualizan algo más en este encuentro.

Para Monseñor Lorenzo Vargas, esta nueva visita del papa Francisco al continente Americano es una continuación del legado de papas anteriores que a lo largo del catolicismo han salido de Europa para confirmar en la fe a los católicos de todas las regiones.

“Tiene mucha significación esta visita del papa a México. Primero porque es uno de los países más católicos del mundo; segundo, por las problemáticas de violencia y narcotráfico que enfrenta esta nación”, afirma este sacerdote, quien también hace referencia al tema de la migración de mexicanos hacia Estados Unidos y a las razas indígenas que conserva esta nación, como posibles motores de esta visita papal.

El secretario de la Conferencia del Episcopado Dominicano, sacerdote Carmelo Santana Jerez, quien a finales de enero vio al primer papa jesuita –Francisco– en el Congreso Eucarístico Internacional celebrado en la ciudad de Cebú, en Filipinas, coincide con Vargas al decir que “el objetivo del papa en esta ocasión es encontrarse con sus hermanos, obispos, colaboradores y laicos para fortalecerlos en la fe”

Jerez participó en las tres visitas papales que hizo Juan Pablo II a República Dominicana y afirma que cuando un papa visita un país “se siente el fortalecimiento que recibió la ciudad de que por aquí pasó el papa”.

Ambos sacerdotes, Vargas y Jerez, también informaron que será Monseñor Víctor Masalles, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Santo Domingo, quien representará a la Conferencia del Episcopado Dominicano en este encuentro del papa con la población mexicana.

Un hombre de sorpresas

Antes de llegar a La Ciudad de México, el papa hará una parada en en el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana. Luego de mil años de separación, se vuelven a encontrar los máximos representantes de la Iglesia Católica y la Ortodoxa; Francisco y el Patriarca de Rusia.

“La Santa Sede y el Patriarcado de Moscú tienen el placer de anunciar que por la gracia de Dios, Su Santidad, el Papa Francisco, y Su Santidad, el Patriarca de Moscú y de Toda Rusia, Kiril, se reunirán el 12 de febrero”, dice el comunicado de prensa que en días pasados emitieron de manera conjunta estas religiones que llevaban más de 20 años debatiendo la posibilidad de este encuentro que está a solo horas de efectuarse.

El patriarca Kiril se opuso a que su reunión con el Papa se efectuara en Europa. Es por esta razón que Cuba será el escenario neutro para que sea posible este momento, que pasará a ser parte de la historia religiosa universal.

Quienes han conocido a Bergoglio como obispo y ahora como papa, entre ellos Monseñor Lorenzo y el padre Jerez, lo definen como una “persona atenta, sencilla y que se detiene a mirar a los ojos”.

Este sábado le toca a la población mexicana conocer y comprobar las virtudes que se atribuyen a Francisco, papa número 266 de la historia del catolicismo.