Para algunos parecen demasiado ambiciosos y otros los ven como un gran desafío. El hecho es que los países del mundo (los 193 de Naciones Unidas) se comprometieron el pasado 25 de septiembre con 17 Objetivos de Desarrollo del Sostenible (ODS).

En una síntesis apretada: procuran la erradicación de la pobreza, el hambre, la mejoría de la salud y la educación, la construcción de ciudades más sostenibles, la lucha contra el cambio climático y la protección de los bosques y océanos.

El punto más dramático de todos, por su impacto humano y por vincularse con todos los demás, es la meta de acabar, de aquí a 2030, con la pobreza más grave, la que afecta a quienes viven con menos de 1.25 dólares por día. En ese orden, se busca también reducir a la mitad el número de pobres.

Los líderes mundiales acogieron con gran optimismo estos compromisos, definidos a partir de un ejercicio de consenso denominado Agenda Post-2015, pues surge como un nuevo arranque ante las metas truncas de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM 2000-2015) “Cuando se articularon por primera vez los ODM, sabíamos que lograrlos sería solamente la mitad del trabajo. Sabíamos que demasiados hombres, mujeres y niños ni siquiera lograrían palpar nuestros mejores esfuerzos”, se había quejado, o justificado, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon.

“No es si se alcanza”, opina en el país Mildred Samboy, técnica de Naciones Unidas para los ODM, ODS y la Agenda Post-2015, “sino cuáles fueron los avances y seguir trabajando y apuntando a eso  que se debe hacer y seguir viendo cada perspectiva de una manera positiva”.

Ki-Moon parecía alcanzar a ver el sufrimiento de millones de personas en todo el mundo, fruto de la desigualdad. “Hay unas diferencias enormes en las tasas de supervivencia entre los niños de madres que han recibido una educación y los de las madres que no han sido escolarizadas. Debemos evitar el efecto dominó en que una privación temprana lleva a otra, y esta a otra y otra”, advertía en un discurso motivador de los ODS".  

Para Samboy, “hay un gran desafío en todos los procesos de implementación de desarrollo, lo que sí hay es que enfocarse en una construcción  integral de esta temática de manera colectiva”.
Opina que los ODM demuestran que las metas funcionan, que han ayudado a erradicar la pobreza en algunos casos, aunque no en todos.

Avances

Con respecto a los ODM, los ODS presentan varias ventajas, como la rúbrica de los países signatarios de la ONU, en vez de las de un alto y selecto comité; una perspectiva que involucra a los países en desarrollo y no sólo a los que más sufren esos males que se busca erradicar, y, además, la experiencia que deben haber aportado los errores de los ODM.

Fue precisamente a partir de esa experiencia, explica Samboy, cuando “se comenzó a establecer cómo trabajar esos nuevos objetivos y se emitió la declaración sobre el futuro que queremos.

Más que venir a reemplazar a los ODM, “por el contrario, vienen  a complementar el trabajo que ya se inició con estos objetivos que están ahora prácticamente cerrando y vienen a dar paso a la agenda 2030 de enero 2016 en adelante”, sostiene Samboy.

Destacó que, “a diferencia de la agenda del milenio 2000, se quiso destacar aún más a las personas, porque son quienes mejor saben cuáles son sus problemas y sus necesidades”.

“Mi mundo”

Cuando se avecinaba el fin del plazo de los ODM, Naciones Unidas lanzó una encuesta mundial para gobiernos, organismos, la sociedad civil y la gente común, incluso a través de las redes sociales, que duró dos años y alcanzó a ocho millones de personas, con el fin de consensuar estos nuevos objetivos.

La consulta se llamó “Mi Mundo”, porque llamaba al participante a definir el mundo que concebía para el futuro inmediato.

“En República Dominicana se realizaron consultas de la agenda con grupos de la sociedad”, cuenta Samboy. Se abordaron temáticas de “personas de edad, orientación sexual de género y temas de migración”, y muchos otros aspectos.

“Con los ODM, podemos ver varios avances en la República Dominicana. Con el objetivo de desnutrición, el país lo logró a un 100 % y fue reconocido por la  Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación  y la Agricultura (FAO), por los grandes avances alcanzados”, sostiene.

Los 17 objetivos

En julio y agosto se negoció si serían 17 los objetivos y cuáles serían los temas. El borrador fue presentado en agosto del año pasado a la Asamblea General de Naciones Unidas con unas 117 metas, las cuales se estuvieron trabajando desde enero hasta mediados de año.

“Participaron todos los países y son grandes preocupaciones globales; desde enero del 2016 en adelante hay que ir viendo cómo los países van a ir dándoles forma y cómo lo absorberán en sus políticas públicas y sus acciones”.

Cambio Climático

Otra de las diferencias en estos ODS es que incluyen muchos aspectos relacionados con la protección al medio ambiente. En cuanto al cambio climático “hay un carácter universal, ya no se está pidiendo a un país más que otro, sino que se aplique a todos los países”.

Dijo que este objetivo sobre Cambio Climático se terminará de definir en diciembre de este año, cuando se reúnan en París, Francia, los países parte de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre  Cambio Climático en su vigésimo primera conferencia (COP 21).

Decidirán nuevas medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y otras estrategias de mitigación.