El Estado Islámico ha afirmado que el refugiado afgano que atacó con un hacha a los pasajeros de un tren alemán era uno de sus combatientes.

El grupo terrorista publicó un video que supuestamente muestra a Muhammad Riyad haciendo amenazas y empuñando un cuchillo antes de su frenético ataque en el tren.

El joven de 17 años que estaba buscando asilo en Alemania hirió gravemente a cuatro personas durante el hecho. Autoridades alemanas confirmaron haber encontrado una bandera del Isis pintada a mano en la habitación del adolescente.

“La prevención no es estrategia suficiente contra el terrorismo”, dice Brian Nussbaum, experto en terrorismo en el Rockefeller College de Nueva York.

¿Aumentará este ataque las tensiones en relación con el número de refugiados que entran en Alemania y en Europa?

 Es probable que el incidente sea aprovechado como un dato verificable por quienes desean aplicar filtros a los refugiados; sin embargo, creo que en última instancia no será tan útil.

Este tipo de ataques pequeños y no coordinados de individuos, -aunque a veces muy mortales, como el reciente ataque en Niza, son muy difíciles de detectar o detener. Los esfuerzos antiterroristas deberían concentrarse en limitar la capacidad de los consipiradores y planificadores coordinados en realizar ataques a gran escala, que es donde estos esfuerzos son más eficaces.

Encontrar o supervisar a todos los individuos extremistas que potencialmente podrían participar en la violencia tendría costes tan grandes –tanto financieros como en términos de libertades– que probablemente sea algo irreal, y quizás ni siquiera deseable.

¿Está creciendo el miedo a estos ataques?

Creo que el miedo crece con el tiempo, y eso constituye una situación potencialmente peligrosa. Una de las formas más insidiosas en las que el terrorismo ha trabajado históricamente es la de atraer a las sociedades y los gobiernos a reacciones exageradas que benefician a los propios terroristas o su narrativa.

¿Deberían los servicios de inteligencia y la lucha contra el terrorismo hacer más?

En general, creo que los servicios de inteligencia y la lucha contra el terrorismo deben hacer más; pero ese “más” debería estar centrado en la mejora de la coordinación y el intercambio de información a través de fronteras y jurisdicciones.

Con el fin de hacerlo, se necesita el apoyo de los líderes políticos, tanto en términos de recursos como, más importante, en la comunicación de los riesgos –y los límites de la lucha contra el terrorismo y la inteligencia– para el público. La cuestión está en si podemos avanzar colectivamente hacia el reconocimiento de que no es realista un escenario donde no hayan ataques.