El escapista Antony Britton no es famoso, pero intenta serlo. Por esa razón quiso imitar al ilusionista húngaro Harry Houdini, quién es uno de los precursores de este tipo de actividades.

Britton buscaba convertirse en la tercera persona en 100 años en intentar escapar por sus propios medios, después de ser enterrado vivo. Sin embargo, en su intento falló y casi pierde la vida.

El “mago”, de West Yorkshire, Inglaterra, tuvo que ser rescatado por un grupo de paramédicos, casi nueve minutos después de enterrarse un metro (seis pies) bajo tierra, informó el periódico “The Huffington Post”.

Antes de que recuperara la conciencia, los rescatistas le proporcionaron oxígeno. Sin embargo, Britton resultó con una costilla rota y algunos rasguños.

Los pioneros en el escapismo fueron Harry Houdini, quién lo intentó en 1915 y Alan Alan en 1949. Ninguno de ellos lo logró y también fueron salvados al borde de la muerte.