Un sismo de magnitud 6.3 se registró la madrugada de ayer en el mar de Alborán (Mediterráneo) y se sintió en el sur de España y el norte de Marruecos, provocando numerosos daños y la muerte de una persona en territorio marroquí.

Según el Instituto Nacional Geográfico de España, el movimiento telúrico ocurrió a las 04.22 horas en aguas cercanas a Alhucemas (Marruecos) a una profundidad de 10 kilómetros.

Un niño murió de infarto en la ciudad de Alhucemas tras sufrir un ataque de pánico al sentir el temblor.

Fuentes de Protección Civil de Alhucemas precisaron que el niño, de 12 años, tuvo un ataque cardíaco por pánico al sentir el temblor, y murió poco después de llegar a urgencias del hospital de la ciudad.

Otra persona de 35 años de edad resultó herida al tirarse por la ventana de un segundo piso por el miedo que sintió tras el movimiento telúrico, que le recordó el de 2004 de la misma ciudad (donde hubo casi 500 muertos). Las instituciones de la ciudad funcionan a su ritmo normal, salvo las escuelas que están de vacaciones.

En España, al menos quince personas resultaron heridas leves y todas fueron dadas de alta, según informó el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria. Los atendidos presentaban traumatismos, cortes y algunas lesiones leves.

El sismo fue sentido en varias localidades españolas, entre ellas la malagueña de Antequera y en Melilla, donde numerosas personas han tenido que salir a las calles en plena madrugada tras comprobar que los enseres de sus casas se movían. El temblor causó daños en edificios y la suspensión de las clases en la ciudad autónoma para evaluar el estado de los centros educativos.