En el problema de los apagones debemos encontrar la luz al final del túnel, pero no mediante negociaciones oscuras.

La construcción de cualquier proyecto eléctrico requiere de experiencia y mucho capital. La contratación, aparentemente grado a grado, de una empresa sin antecedentes técnicos o envergadura financiera para construir una planta de carbón de seiscientos megas levanta sospechas legítimas.

La información publicada debe encontrar explicaciones satisfactorias a todas las interrogantes que plantea esta operación.

El sector eléctrico tiene un historial de encendidos negocios con plantas apagadas y de negativos contratos de energía con positivos resultados solo para aprovechados. ¿Quién arroja luz ?