El líder de los talibanes afganos, el mulá Akhtar Mansur, murió en un ataque aéreo estadounidense en Pakistán, anunciaron ayer los servicios afganos de inteligencia, mientras que los insurgentes mantenían un silencio total.

La muerte del mulá Mansur asesta un fuerte golpe al movimiento islamista, enfrentado a una dispersión de sus tropas, de las que algunos han desertado para unirse a las filas del grupo yihadista Estado Islámico (EI).

El mulá Mansur, a la cabeza de los talibanes desde el verano pasado, tras la muerte del fundador del grupo, el mulá Omar, “murió ayer en un ataque de drones (...) en Baluchistán”, una provincia al suroeste de Pakistán, indicaron los servicios de inteligencia afganos. “Se le vigilaba desde hacía tiempo”, agregaron.

El bombardeo se llevó a cabo con varios drones de las fuerzas especiales estadounidenses en Pakistán, en una zona apartada “en el suroeste de la ciudad de Ahmad Wal”, reveló un responsable estadounidense. Según esta misma fuente, el jefe talibán murió “probablemente” en el ataque, autorizado por el presidente Barack Obama.

Washington informó del ataque a Islamabad y Kabul una vez terminado, según un alto responsable de la Casa Blanca.

El ataque aéreo “destruyó totalmente” el coche en el que circulaban dos individuos, cuyos restos son “irreconocibles”, indicó a la AFP un responsable de los servicios de seguridad paquistaníes. Los dos cadáveres fueron trasladados a un hospital de Quetta, la capital de la provincia de Baluchistán, precisó otro responsable.

El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, de viaje a Naypyidaw, la capital birmana, explicó que el mulá Mansur era un objetivo porque representaba “una amenaza inminente para el personal norteamericano, los civiles afganos y las fuerzas de seguridad afganas”.

Bajo su liderzgo, los talibanes tomaron brevemente en septiembre el control de la ciudad de Kunduz, en el norte de Afganistán, su victoria más espectacular en 14 años de revuelta. También llevaron a cabo atentados contra embajadas, edificios de la ONU o de la OTAN en pleno centro de Kabul o en sus alrededores. En un reciente mensaje, Mansur llamaba a los talibanes a prepararse a llevar a cabo “ataques decisivos” durante su habitual ofensiva de primavera aún vigente .

Su posible sucesión dará lugar a una “lucha de poder y varios candidatos estarán en la disputa”, alegó el analista y periodista paquistaní Ahmed Rashid. Entre los candidatos figuran sus dos adjuntos, Sirajuddin Haqqani y Haibatullah Akhundzada, exjefe de los tribunales de los talibanes, e incluso el mulá Yacub, hijo del difunto mulá Omar.